Las transformaciones del catolicismo estadounidense

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Duración lectura: 8m. 48s.

A diferencia de otras fuentes de datos sobre la Iglesia católica, el Centro de Investigación Aplicada al Apostolado (CARA), de la Universidad de Georgetown, destaca desde hace años por situar los resultados de sus investigaciones empíricas dentro de un contexto. Sus estudios, citados por la Conferencia Episcopal de EE.UU., sirven para comprender las tendencias que hay detrás de los datos (1).


Una versión de este artículo se publicó en el servicio impreso 76/15

El abandono de la fe católica en la juventud aparece ligado al descenso del número de alumnos que estudian en colegios católicos

El pasado mayo, una encuesta del Pew Research Center llenó titulares con la noticia de que el porcentaje de católicos en EE.UU. estaba disminuyendo a marchas forzadas: si en 2007 representaban el 23,9% de la población estadounidense, en 2014 eran el 20,8%. Pero sus conclusiones fueron Otros datos del CARA, publicados en agosto de 2014, permiten hacerse una idea más amplia de la población católica en EE.UU., pues estudian un período más largo (2000-2014) e incluyen tanto a adultos como a niños.

En 2014, había 66,6 millones de católicos inscritos en alguna parroquia de EE.UU. Lo que supone un aumento del 11% respecto al año 2000. También ha crecido el porcentaje de los que asisten a misa al menos una vez a la semana: ahora van casi uno de cada cuatro católicos (el 24%), mientras que en el año 2000 iban el 22%.

Pero los datos oficiales de la Iglesia, basados en los registros de las parroquias, no pueden llevar la cuenta exacta de todos los no practicantes que, sin embargo, se declaran católicos. Contando con los “inscritos”, la cifra de los que se declaraban católicos en EE.UU. ascendía a 79,7 millones en 2014, un 7% más que en 2000. De ellos, 21,5 millones han nacido fuera de EE.UU.

Desde el año 2000, ha crecido el porcentaje de católicos inscritos en alguna parroquia y el de los que van a misa al menos una vez a la semana

La demografía de los sacramentos

Pero el porcentaje de católicos que reciben los sacramentos ha disminuido desde 2000. Hay menos bautismos de niños y de adultos, de primeras comuniones, de confirmaciones y de matrimonios canónicos.

Aquí entran en juego diversas tendencias. Por ejemplo, el CARA sostiene que parte del descenso del número de bautismos de niños se puede atribuir al declive demográfico. La tasa de fecundidad en EE.UU. ha bajado d 2,096 hijos por mujer –algo inferior a la que garantiza el relevo generacional (2,1)– a 1,86 en 2014.

El descenso del número de bautismos de adultos tiene que ver con otra tendencia que afecta al conjunto de la población estadounidense: hoy se casan menos católicos y, a diferencia de los fieles de otras confesiones, es más probable que los católicos se casen fuera de la Iglesia. El número de matrimonios canónicos ha pasado de 261.626 en 2000 a 154.450 en 2014, un descenso del 41%. La tendencia es reveladora porque, según el CARA, la razón principal de la mayoría de las conversiones de adultos al catolicismo es que se casan con un católico.

El divorcio entre los católicos es alto, pero está por debajo de la media nacional. Según una encuesta reciente del Pew, uno de cada cuatro católicos adultos en EE.UU. (el 25%) está divorciado, mientras que el porcentaje total de los estadounidenses divorciados está en el 30%. También es más bajo entre los católicos el porcentaje de los divorciados vueltos a casar: casi uno de cada diez católicos adultos (el 9%), en comparación con el 13% del conjunto de la población.

En la misma línea, un estudio del CARA publicado en 2013 mostraba también –con algunas variaciones en los datos– que en EE.UU. el porcentaje de los casados alguna vez que se han divorciado es más bajo entre los católicos que entre los de otras confesiones religiosas y los que no se identifican con ninguna (cfr. Aceprensa, 4-10-2013).

Los que se van y los que vuelven

Los cambios de afiliación religiosa es un fenómeno extendido en EE.UU. y afecta a todas las confesiones: el 28% de la población estadounidense ha abandonado la fe en la que fue educado y se ha adherido a otra confesión religiosa, o bien ya no se identifica con ninguna (cfr. Aceprensa, 5-03-2008 y 16-06-2014).

La mayor parte de los estadounidenses que abandonan la fe católica suelen hacerlo en la veintena o más jóvenes. El CARA vincula esta tendencia al descenso del número de alumnos que estudian en escuelas católicas. Desde el año 2000, las diócesis han registrado una pérdida neta de 1.496 colegios de primaria y secundaria, y un 20% menos de alumnos.

En un estudio de 2012, el CARA contó 22 millones de excatólicos en EE.UU. Y explicaba que, si el porcentaje de población católica había conseguido mantenerse estable en torno al 23%, en parte se debía a que, cada año, unos 5 millones regresan a la Iglesia (cfr. Aceprensa, 11-07-2012).

Uno de cada tres católicos adultos en EE.UU. es hispano

La aportación de los hispanos

La inmigración también ha hecho su parte. A los hispanos se debe el 71% del aumento de católicos en EE.UU. desde 1960, según datos de 2010. Y aunque la Iglesia ha ido perdiendo fieles hispanos, siguen siendo una parte cada vez mayor de los católicos. Según el Pew, uno de cada tres católicos adultos (el 33%) en EE.UU. es hispano. Pero el porcentaje sube hasta el 40% si contamos también a los menores de 18 años (cfr. Aceprensa, 16-07-2014).

Dado que la mayoría de hispanos en EE.UU. han sido educados como católicos, es más probable que haya más excatólicos que exbudistas o exjudíos. Por eso, cuando el Pew destaca que casi uno de cada cuatro hispanos en EE.UU. abandona el catolicismo, también hay que decir cuántos se quedan y comparar ese dato con lo que pasa en las demás confesiones.

Los datos del CARA muestran que el 71% de los hispanos que fueron educados como católicos siguen siéndolo de adultos, una “tasa de retención” más alta que la de cualquier denominación protestante e incluso que la de los católicos estadounidenses no hispanos (61%).

Aumentan las ordenaciones sacerdotales

Otra buena noticia para los católicos: el porcentaje de ordenaciones sacerdotales en EE.UU. ha aumentado un 12% desde 2000, y el de ingresos en el seminario, un 5%. Según las previsiones para 2015, este año se ordenarán 595 nuevos sacerdotes, en comparación con los 477 de 2014.

Ahora bien, pese al aumento de ordenaciones en los últimos años, las nuevas vocaciones siguen siendo insuficientes para compensar el número de los que se jubilan de una parroquia o mueren. Si en 1980 el 85% de los sacerdotes diocesanos estaba en activo, actualmente la cifra ha bajado hasta el 68%. El número total de presbíteros en EE.UU. ha caído un 16% desde 2000, situándose en 38.275.

También ha disminuido el número de religiosas y de religiosos. Las primeras han pasado de 79.814 en 2000 a 49.883 en 2014 (–38%). Los segundos, de 5.662 en 2000 a 4.318 en 2014 (–24%).

En cambio, el número de diáconos permanentes ha experimentado un aumento espectacular: de 12.378 en 2000 a 17.464 en 2014 (+41%). La proporción es de cerca de uno por cada parroquia. También han crecido significativamente los laicos comprometidos en algún tipo de ministerio parroquial, y los que se están formando para ello: de 32.000 en 1995 a 44.000 en 2014.

Hospitales, centros educativos y caridad

Aunque el número de hospitales católicos lleva descendiendo continuamente desde que CARA ha registrado datos (actualmente hay 549, un 32% menos que en 1965), la cantidad de pacientes que se han beneficiado de ellos ha seguido la tendencia contraria: aunque se percibe una ligera disminución desde 2010, en 2014 se atendió al doble que en 1990.

En cuanto a la educación, se perciben tendencias distintas según el nivel: en primaria y secundaria han bajado tanto el número de centros como de alumnos (en una proporción ligeramente mayor). En cambio, no dejan de aumentar los estudiantes de colleges católicos, pese a que la cantidad de instituciones ha disminuidoligeramente en los últimos diez años. 

Por su parte, las organizaciones caritativas católicas atendieron en 2014 a más de nueve millones de personas. 2005 fue el año récord con 12 millones de beneficiarios: después, la crisis económica ha restado recursos. Lo que no ha disminuido, sino al contrario, es el valor de las iniciativas impulsadas por estas organizaciones: el CARA lo cuantificó en 3.700 millones de dólares para 2014, más del triple que en 1995.

La generosidad no solo la practican las instituciones caritativas; también los fieles comunes acudieron a las necesidades de sus respectivas iglesias. Según datos de 2010, cada familia católica aportaba una media de 10 dólares a la semana. Solo en colectas de misas, las parroquias recaudaron 8.500 millones de dólares, un 23% más que a principios de siglo.

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Notas

(1) Algunas estadísticas mencionadas en este artículo aparecen recogidas de forma esquemática en el siguiente enlace del CARA: http://cara.georgetown.edu/caraservices/requestedchurchstats.html.