La sociedad necesita una “inyección de espíritu familiar”, dice el Papa

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Duración lectura: 4m. 13s.

Hace falta “una fuerte inyección de espíritu familiar” en la vida social, ha dicho Francisco esta mañana en la audiencia general. Mientras dure el Sínodo dedicará sus catequesis de los miércoles a algunos aspectos de la relación entre Iglesia y familia, con la vista puesta también en la sociedad civil. Por aquí ha comenzado.

En las sociedades de hoy, al menos en las occidentales, se aprecia que las relaciones humanas –económicas, legales, profesionales, civiles…– resultan impersonales. Tienen un estilo “muy racional, formal, organizado, pero también muy ‘deshidratado’, árido, anónimo”, dijo el Papa. La familia, en cambio, aporta “una visión de las relaciones humanas edificadas sobre la libre alianza del amor”. La familia difunde lazos de fidelidad, sinceridad, confianza; así, es insustituible en el cuidado de los niños y las personas vulnerables.

Sin embargo, “no se da a la familia la importancia debida en la organización política y económica de la sociedad contemporánea”. En consecuencia, la vida social se deshumaniza, las relaciones humanas se endurecen y se extienden la agresividad y la vulgaridad.

“Alentemos a las 99 ovejas que siguen la enseñanza de la Iglesia, para que no se sientan abandonadas por la Iglesia” (Mons. Charles Chaput)

Para la Iglesia, el espíritu familiar es como una “carta constitucional”: “la Iglesia es y debe ser la familia de Dios”, según la enseñanza de san Pablo (Ef 2,19).

Luego el Papa recordó la vocación de san Pedro, llamado por Jesucristo a ser “pescador de hombres”: para eso se necesita una nueva clase de redes. “Hoy las familias son una de las redes más importantes para la misión de Pedro y de la Iglesia”; una red que “libera de las aguas malsanas del abandono y de la indiferencia”.

El símil de la pesca se aplica al Sínodo: “Que el entusiasmo de los padres sinodales, animados por el Espíritu Santo, pueda fomentar el arrojo de una Iglesia que abandona las viejas redes y de nuevo sale a pescar confiando en la palabra de su Señor”.

En busca de las 99 ovejas no perdidas

En al aula sinodal continúan los trabajos. Se han constituido los círculos menores (grupos de trabajo por idiomas) y se ha elegido al moderador y al relator de cada uno. Hoy, en la conferencia de prensa diaria, tres padres sinodales comentaron las intervenciones de la mañana. Mons. Charles Joseph Chaput, arzobispo de Filadelfia, dijo que en el círculo de lengua inglesa algunos padres habían manifestado que el Instrumentum laboris no refleja bien la situación y las necesidades de toda la Iglesia. Esta objeción parece referirse principalmente a la ausencia de la perspectiva africana, a la que se ha aludido en otras ocasiones.

Mons. Chaput repitió la advertencia, hecha ayer por el Papa, de que el Sínodo no se puede limitar al tema de los divorciados. Aunque el Sínodo desde luego prestará atención a las personas en situaciones irregulares, no se va a centrar principalmente en esos casos. “Alentemos –dijo el arzobispo– a las 99 ovejas que siguen la enseñanza de la Iglesia, para que no se sientan abandonadas por la Iglesia”.

“No se da a la familia la importancia debida en la organización política y económica de la sociedad contemporánea” (Papa Francisco)

Por lo demás, no se cambiará el método de trabajo del Sínodo, cosa que habían pedido algunos padres. Se mantendrá el aprobado, que es especial para esta asamblea. Así, el proyecto de relación final será elaborado por la comisión nombrada al efecto y se someterá todo entero a la votación del Sínodo, no párrafo a párrafo.

Además, esta vez no habrá relatio post disceptationem, el documento intermedio que en otros Sínodos resume las propuestas de los padres y sirve de base para la relación final. Tampoco se publicarán las intervenciones de los padres, aunque cada uno de ellos es libre de hacerlo si quiere. Se dará a conocer, ocasionalmente, informes presentados por los círculos menores, pero no las sucesivas versiones de la relación final. Las fuentes de información sobre el desarrollo de los trabajos son, pues, las conferencias de prensa diarias y lo que por su parte los padres publiquen o declaren a los medios.

Esto significa que durante la mayor parte del tiempo no habrá, probablemente, noticias muy concretas sobre la forma que vayan tomando las propuestas que se harán en la relación final. Los padres siguen hablando, y todavía van por la primera parte del documento de trabajo (sobre el contexto sociocultural en el que se plantean hoy los problemas de la familia). A falta de material más sabroso, algunos comentaristas buscan indicios de lo que se decidirá sobre divorciados y homosexuales, y llevan el tanteo del partido entre una postura y la otra. Pero de momento todo eso son en gran parte especulaciones.

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