La idea de equiparar las uniones de hecho con el matrimonio se basa en la idea de que, a fin de cuentas, los niños pueden criarse bajo cualquier forma familiar. Pero los datos no avalan esta pretensión. La provincia canadiense de Québec ostenta el récord en cuanto a uniones de hecho, divorcio y familias "recompuestas". Un reportaje de Louise Gendron en L'Actualité (VII-94) refleja algunas de las consecuencias.
Los partidarios del control demográfico sostienen que la gente del Tercer Mundo tiene muchos hijos porque no disponen de anticonceptivos. Por eso el proyecto de documento final preparado para la próxima Conferencia sobre Población y Desarrollo de El Cairo propone difundir los métodos anticonceptivos, incluido el aborto. Pero The Economist (28-V-94), aun estando a favor de contener el crecimiento demográfico, señala que esa suposición es errónea. En los países en desarrollo y en los otros, sostiene, la gente tiene, en general, el número de hijos que desea, por motivos que el semanario reduce prácticamente a los económicos.