Divorcio denegado

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Duración lectura: 1m. 29s.

Contrapunto

En el mundo del espectáculo se hacen y deshacen matrimonios con tanta facilidad que sorprende que un juez haya negado el divorcio a un famoso cantante. Bien es verdad que en este caso intentaba divorciarse no de una mujer sino de su casa discográfica. El litigio de George Michael con Sony ha apasionado más a las revistas de economía que a la prensa del corazón. Había muchos intereses económicos en juego, ya que el caso iba a sentar un precedente para las relaciones entre los cantantes y las casas discográficas.

George Michael, que estaba ligado con CBS, renegoció su contrato cuando ésta fue adquirida por Sony en 1988. Después las relaciones se deterioraron y empezó a apreciarse una incompatibilidad de caracteres. George Michael se queja de que ha sido utilizado como una mera pieza de un inmenso engranaje, sin que se respete su creatividad artística. Y asegura que su batalla contra Sony no es por cuestiones de dinero, sino para librarse de esta esclavitud profesional. Una esclavitud dorada, a juzgar por la fortuna del cantante, pero no por eso menos opresiva. Así que, aplicando el razonamiento habitual en las demandas de divorcio, pedía que, acabado el entendimiento, se acabara la unión.

Pero el juez ha entendido que el contrato es válido y legal, sin que quepa alegar que han cambiado las circunstancias. Así que la sentencia obliga a George Michael a seguir fielmente atado a Sony. No hasta que la muerte los separe, pero sí hasta el 2003, que es cuando expira el contrato. Y es que la sociedad actual, tan permisiva en las relaciones matrimoniales, es tremendamente rígida cuando entran en juego intereses económicos. Con las cosas serias no se juega.

Juan Domínguez

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