El 8M vuelve a mostrar la potente fractura dentro del feminismo, pero hay un tema en el que todas las formaciones coinciden: hay que mejorar las políticas de conciliación.
Un libro que recoge testimonios de mujeres con cinco o más hijos revela los motivos de su decisión, y da pistas para crear políticas natalistas efectivas.
Llevar a los hijos a terapia ante los primeros síntomas de problemas psicológicos no siempre es prudente, y puede reforzar la falta de confianza de los padres en sus propias capacidades.
La vuelta atrás de algunas grandes empresas con el teletrabajo pone en el foco una pregunta: ¿Y si el “burnout” tiene más que ver con la falta de propósito en el empleo que con las condiciones laborales?
La capital japonesa reducirá el tiempo de trabajo de sus funcionarios para intentar impulsar la tasa de natalidad, pero otros factores pueden seguir obstaculizando el empeño.
Los primeros niños criados ante las cámaras de redes sociales denuncian una infancia y adolescencia de sobreexposición, pérdida de intimidad y deterioro de la vida familiar.
Aunque de un modo aún no definitivamente establecido, las técnicas de reproducción asistida se relacionan con algunos perjuicios para la salud de las personas así concebidas.
La investigación muestra que la estabilidad familiar, el mayor nivel sociocultural y la pertenencia a una comunidad religiosa protegen contra este creciente problema.
Más población, no menos, es la receta para combatir la discriminación, la desigualdad económica o el cambio climático, causas prioritarias de la izquierda.
Los padres tienen desde ahora la opción de ceder a otra persona parte de su permiso pagado por nacimiento de un hijo, para que lo atienda mientras ellos van a trabajar.
Una buena radiografía de toda una juventud criada a la luz de la pantalla del móvil y un buen manual para evitar que las próximas generaciones sigan creciendo de esa manera.