La psicóloga estadounidense lleva tiempo defendiendo la importancia de que los padres pasen todo el tiempo posible con los hijos en los primeros años de vida, idea que la ha enfrentado al feminismo “mainstream”.
VanderWeele, uno de los mayores expertos en el estudio empírico de la felicidad, destaca el papel de los vínculos –familiares, sociales y religiosos– para alcanzar una vida lograda.
Entre las causas de que muchos jóvenes renuncien a buscar el amor, las hay económicas e ideológicas, pero destacan algunas culturales: la banalización de las relaciones y la aversión al riesgo.
Una reciente nota del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y el último álbum de la artista británica hablan de la monogamia: la primera, ensalzando su valor; el segundo, relatando las heridas que dejan las “relaciones abiertas”.
Aunque el matrimonio de menores de edad se asocia con la realidad de países a la cola del desarrollo, la práctica no es nada extraña en varios estados de EE.UU.
Los cubanos asisten de espectadores a las consultas sobre un proyecto de norma con innovaciones extrañas a sus tradiciones familiares. Después, lo examinarán en un referéndum.