En Chile, un grave caso de violencia escolar y la extensión del acoso han puesto de relieve la influencia negativa que pueden tener las redes sociales en los adolescentes.
En plataformas como TikTok o Instagram, muchos jóvenes reciben incentivos para colgar o consumir contenidos subidos de tono, lo que acaba normalizando la autoexplotación sexual.
Tras Australia, Pedro Sánchez también anuncia un veto a estas plataformas para menores de dieciséis años. Te ofrecemos una selección de artículos para entender mejor el contexto.
La ley, que responde a la inquietud de muchos padres, está siendo observada por otros países que se preguntan si este es el modelo a seguir para proteger a los adolescentes en la era digital.
En los últimos meses, en internet se ha estado hablando sobre la “existencia performativa”, que consiste en vivir para ser percibido, como si se estuviera en una obra de teatro.
Entre la saturación de algoritmos y deepfakes, crecen los movimientos que buscan recuperar la autenticidad y las relaciones reales en estas aplicaciones.
El aumento de casos de psicosis por el uso de “chatbots” está abriendo otro debate en el ámbito de la IA, pero este fenómeno no solo tiene causas tecnológicas, sino también sociales.
Para sanar la alienación causada por el trepidante ritmo de la vida o la saturación tecnológica, hacen falta experiencias verdaderamente humanas: lentas, coherentes y profundas.
Dos documentales estrenados este año abordan las oportunidades y, sobre todo, los riesgos de convertir a los pequeños en estrellas de las redes sociales.
Aparte de unas nuevas directrices para las redes sociales, se ha presentado un mecanismo de verificación de edad compatible con la privacidad de los usuarios.
Según un nuevo estudio, muchos consideran los smartphones tan peligrosos como el alcohol para sus hijos, y lamentan habérselos dado tempranamente. Piden ayuda contra la presión social.