Oscar 2021: Una Gala aburrida pero con momentos deliciosos

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Duración lectura: 6m. 23s.
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La actriz Frances McDormand y la directora Chloé Zhao en el rodaje de “Nomadland”, premiada con el Oscar a la mejor película

 

La 93 edición de los Oscar no pasará a la Historia ni por la calidad de las películas ni por el glamour de la ceremonia, pero la primera Gala postpandemia y post-Trump se recordará por su diversidad. Una diversidad que dio lugar a algunos momentos muy emotivos y humanos. Una Gala aburrida llena de instantes deliciosos.

Después de unos Globos de Oro que quedarán inmortalizados por los fallos en las videollamadas y los pijamas de los nominados; es decir, que sí pasarán a la Historia por su nulo glamour, había mucha expectación por la 93 edición de los Oscar. Una edición retrasada más de dos meses con el único objetivo de recuperar la presencialidad y, con esta, el dichoso glamour perdido.

Hay que alabar el esfuerzo y el trabajo del director de la Gala, Steven Soderbergh, que la hizo arrancar como si se tratara de Ocean’s Eleven, con un plano secuencia espectacular siguiendo a Regina King por la Union Station que fue el principal de los tres escenarios en los que tuvo lugar la ceremonia. Un evento que empezó bien pero que se fue desinflando pronto. La falta de números musicales y de vídeos de las películas, y el exceso de discursos pesaron mucho en una Gala que resultó aburrida. Y eso que, hablando de discursos, hay que agradecer a los ganadores el nivel de sus disertaciones.

En los discursos de agradecimiento no hubo apenas proclamas políticas y sí numerosas menciones a Dios y a los padres, hijos y amigos

Se habla mucho de la diversidad y la inclusión de esta edición, una edición con mucha presencia afroamericana y oriental que aportó un tono muy diferente a los tradicionales agradecimientos. Son culturas más trascendentes, más familiares y más humildes, y eso se nota mucho al dar las gracias. No hubo apenas proclamas políticas y sí numerosísimas menciones a Dios, a los padres, hijos y amigos.

Algún cínico comentarista de la vieja y escéptica Europa comentó que más que una Gala parecía un oficio religioso cuando Trent Reznor, que subió a recibir el Oscar a la mejor banda sonora por Soul, agradeció a Dios las 12 notas musicales que han dado a lugar a todas las melodías de la Historia. O cuando otro afroamericano, Daniel Kaluuya, que ganó el Oscar al mejor actor de reparto, abrió su discurso con un contundente “Gracias, Dios. No podría estar aquí sin tu guía y sin tu protección. Gracias madre, me lo has dado todo”. Eso no significa que hubiera momentos más reivindicativos en la Gala; pero está claro que la presencia y los premios a afroamericanos, orientales y mujeres son más eficaces que cien pancartas o parlamentos.

Oscar con nombres de mujer

Porque está claro que han sido unos Oscar con un claro protagonismo de las mujeres. La gran ganadora fue Chloé Zhao, la menuda cineasta china que, además de obtener la estatuilla a la mejor directora, vio cómo Nomadland, su delicada elegía a la vida sencilla, era coronada por la Academia como mejor película del año, y además se premiaba a otra mujer, Frances McDormand, por su interpretación en esta misma cinta.

También era mujer quien inauguraba los premios. El Oscar al mejor guion original se lo llevaba Emerald Fennell por Una joven prometedora, una cinta radicalmente distinta a Nomadland: una crítica salvaje a la hipersexualización y al machismo. Un título indigesto pero muy valioso en su narrativa y en su denuncia.

Y, por último, dos de los momentazos de la Gala los protagonizaron otras dos maduras actrices: la encantadora intérprete coreana Yuh-Jung Youn, la abuela deslenguada de Minari, que a sus 73 años contó con toda sencillez cómo siempre había visto los Oscar por la tele y su emoción de conocer en persona a Brad Pitt, productor, por cierto, de Minari. “¿Dónde se metía usted, señor Pitt?”, se atrevió a preguntarle protagonizando el zasca más contundente y dulce que jamás haya registrado una Gala de los Oscar. Yuh-Jung Youn se disculpó por haberle arrebatado el Oscar a Glenn Close, y Close –que es otra señora– demostró su buen perder (son muchos los Oscar que ha perdido) bailando en uno de los instantes más entretenidos de la Gala.

Para que no puedan acusarme de sectarismo, la ceremonia tuvo también dos momentos emblemáticos protagonizados por hombres. El danés Thomas Vinterberg ganó un merecido Oscar a la mejor película extranjera por Otra ronda y recordó la dramática muerte de su hija cuatro días antes de iniciar el rodaje. El segundo momento anuló el clímax que probablemente buscaba Soderbergh, quien quizá presumía que el Oscar al mejor actor de reparto se lo llevaría –como el Globo de Oro– Chadwick Boseman, fallecido recientemente a consecuencia de un cáncer. Qué mejor que recordar a un muerto en un año en el que la muerte ha sido la gran protagonista, debió de pensar. Y, de hecho, sorprendentemente dejó este premio para el final. Pero la Academia no le siguió el juego. Ganó Anthony Hopkins (El padre), que ni había viajado a Los Ángeles ni estaba siguiendo la ceremonia por televisión. Total, que la Gala, con un apresurado Joaquin Phoenix que da los premios perdonando la vida, terminó en un absoluto anticlímax.

Soderbergh llevaba semanas anunciando que la Gala iba a ser una película, pero le quedó un final de primera temporada de serie. De esas que te dejan a la mitad en lo más desconcertante. Solo faltó un To be continued.

Aunque, quién sabe, si estos Oscar tuvieran segunda temporada, a lo mejor podrían enmendar su fallo más clamoroso: no darle el Oscar a El agente topo. Fue el gran patinazo de esta 93 edición. De los Oscar postpandemia. Y eso no dependía de Soderbergh.

Ana Sánchez de la Nieta
@AnaSanchezNieta

 

Los ganadores

Película: Nomadland

Dirección: Chloé Zhao (Nomadland)

Actriz protagonista: Frances McDormand (Nomadland)

Actor protagonista: Anthony Hopkins (El padre)

Actriz de reparto: Yuh-Jung Youn (Minari)

Actor de reparto: Daniel Kaluuya (Judas y el mesías negro)

Guion original: Emerald Fennell (Una joven prometedora)

Guion adaptado: Christopher Hampton, Florian Zeller (El padre)

Película internacional: Otra ronda (Dinamarca)

Película animada: Soul (Dana Murray y Pete Docter)

Largometraje documental: My Octopus Teacher (Pippa Ehrlich, James Reed y Craig Foster)

Dirección de fotografía: Erik Messerschmidt (Mank)

Diseño de producción: Donald Graham Burt y Jan Pascale (Mank)

Banda sonora: Trent Reznor, Atticus Ross y Jon Batiste (Soul)

Canción original: Fight for you, de H.E.R., Dernst Emile II y Tiara Thomas (Judas y el mesías negro)

Edición: Mikkel E.G. Nielsen (Sound of Metal)

Maquillaje y peluquería: Sergio López Rivera, Mia Neal y Jamika Wilson (La madre del blues)

Vestuario: Ann Roth (La madre del blues)

Sonido: Nicolas Becker, Jaime Baksht, Michelle Couttolenc, Carlos Cortés y Phillip Blath (Sound of Metal)

Corto de acción: Two Distant Strangers (Travon Free y Martin Desmond Roe)

Corto animado: If Anything Happens I Love You (Will McCormack y Michael Govier)

Corto documental: Colette (Anthony Giacchino y Alice Doyard)

Efectos visuales: Tenet (Andrew Jackson, David Lee, Andrew Lockley y Scott Fisher)

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