Minari

Minari. Historia de mi familia

TÍTULO ORIGINAL Minari

PRODUCCIÓN EE.UU. - 2020

DURACIÓN 115 min.

PÚBLICOJóvenes

ESTRENO12/03/2021

GUIONISTAS

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Lee Isaac Chung, director de Minari, es de ascendencia coreana, nació en Denver pero creció en la zona rural de Arkansas. Su filmografía es todavía breve, pero habla por sí misma sobre el tipo de mirada del cineasta. Su ópera prima, Munyurangabo (2007), ambientada en Ruanda, es una historia íntima sobre la amistad entre dos niños después del genocidio; posteriormente rodó Lucky Life (2010), que tiene como trasfondo la poesía de Gerald Stern, y en su tercera película, Abigail Harm (2012), se basó en un cuento popular coreano “El leñador y la ninfa”.

Minari acumula ya algunos de los galardones más importantes del circuito internacional. A principios de año se hizo con el Premio del Público y con el Gran Premio del Jurado en Sundance, y recientemente ha sido escogida como mejor película de habla no inglesa en los Globos de Oro. Presumiblemente estará también entre las nominadas a los Oscars.

Se trata de una historia autobiográfica, honesta y personalísima sobre la fusión de dos mundos y sobre lo que acontece en la vida de quienes abandonan su tierra y su cultura para enraizarse en otra tierra y en otra cultura.

Hollywood ha producido cientos de relatos sobre el sueño americano, pero no son tantos los que hablan de esa épica con tintes asiáticos. Minari llena de forma sobresaliente esa laguna con una narración íntima, en la que se descubre la mirada adulta del director sobre su infancia, sobre el drama de sus padres que su corazón de niño experimentó sin entender del todo y ahora comprende. Merece la pena leer el relato del propio Chung, que ayudará a entender lo que nos está contando.

Chung habla de ese peso del corazón que supone vivir en situaciones adversas, cuenta sutilmente cómo cada personaje lidia con esa opresión, tiene sus propios temores y su forma de afrontarlos, pero a todos les une un objetivo común: la familia. Por su temática, por su ritmo sosegado y poético, Minari recuerda mucho a los melodramas familiares de Koreeda.

El elenco de actores está muy bien. Los secundarios, en especial la abuela, hacen un papel fundamental aportando la pizca de humor necesaria al drama y evidenciando la diferencia cultural y sus particularidades. El espacio doméstico y el paisaje están también bellamente filmados y aportan valor a la narrativa.