Otra ronda

Otra ronda

TÍTULO ORIGINAL Druk

PRODUCCIÓN Dinamarca – 2020

PÚBLICOJóvenes

CLASIFICACIÓNSexo

ESTRENO09/04/2021

GÉNEROS

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El siempre inquietante director danés Thomas Vinterberg nos ofrece una incómoda reflexión sobre el alcoholismo que en realidad esconde una pregunta sobre el sentido de la vida. Martin (Mads Mikkelsen) es un profesor de historia en un instituto. Ha perdido la chispa y sus clases son tediosas y rutinarias. Igual le ha pasado en su matrimonio. Un día, Martin se reúne con sus compañeros de trabajo Peter, Tommy y Nikolaj, y uno de ellos comenta que ha leído un estudio del psiquiatra Finn Skårderud, el cual afirma que tener un contenido de alcohol en sangre de 0,05 te vuelve más creativo y relajado. Deciden comprobar en sí mismos si eso es cierto y hacer un experimento riguroso y controlado. Los primeros resultados parecen ser maravillosos, pero en seguida la situación estará fuera de control.

Vinterberg retrata el vacío de la sociedad danesa, que es más bien el de todo Occidente. Aunque es una película coral, se centra en el personaje de Martin, que ha visto cómo su vida ha ido perdiendo ilusión y brillo, y ya nada parece motivarle. El alcohol se presenta como la solución para recuperar el pulso y pasión perdidas, el buen humor y la empatía con los demás. Incluso su mujer se sorprende de los cambios de su marido. Alguno de los cuatro profesores llega a proponer a ciertos alumnos que vayan un poco “achispados” a los exámenes para que les salgan mejor.

A pesar de las desastrosas consecuencias del alcoholismo que nos aguardan en el film, Vinterberg es deliberadamente ambiguo a la hora de posicionarse respecto a los efectos beneficiosos o nocivos del alcohol, e incluso en cierto momento se puede interpretar que anima a los jóvenes a consumirlo. En cualquier caso, no parece que el director ofrezca una alternativa clara para llenar el vacío que indoloramente va calando hasta los huesos de nuestra sociedad. Y en ese sentido, la película nos deja perplejos y confusos sobre las intenciones del cineasta danés.

La película está estupendamente contada, y muy bien sostenida por la interpretación del siempre eficaz Mads Mikkelsen. No es apta para espectadores que esperen mensajes claros.