Ver la vida como un don de Dios ayuda a aceptar con serenidad las limitaciones de la vejez. Lo explica Agustí Altisent, monje cisterciense, en La Vanguardia (Barcelona, 17-I-94).
En un comentario a la encíclica Veritatis splendor, el filósofo alemán Robert Spaemann hace notar que las prohibiciones morales absolutas son una defensa de la dignidad humana (L'Osservatore Romano, edición en español, 17-XII-93).
En la sociedad actual hay un potencial oculto de solidaridad que necesita una fuerza que lo estimule y actualice, asegura el sociólogo Edgar Morin en Le Monde (26-XI-93).