La posible aprobación en España de una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo (ver Aceprensa 50/05) ha llevado a preguntarse si podrían presentar objeción de conciencia los jueces encargados del Registro Civil o los alcaldes y concejales que habrían de celebrar tales uniones. Ofrecemos los comentarios de dos juristas que han abordado la cuestión.
El "no" de Francia y Holanda a la Constitución europea se ha intentado explicar de varias maneras: es imposible convertir 25 países en los Estados Unidos de Europa; se teme ceder más poder a Bruselas; hay demasiada irracionalidad antiglobalización. Estas teorías ocultan un problema más profundo, según el comentarista norteamericano Robert J. Samuelson ("The Wall Street Journal", 15 junio 2005).
Luis Arechederra, catedrático de Derecho Civil en la Universidad de Navarra, señala algunas consecuencias paradójicas a las que llevaría admitir el matrimonio homosexual ("Diario de Navarra", 23 mayo 2005).
A menudo, el menor indicio de que una postura sobre cierta ley controvertida se inspira en determinadas convicciones éticas o religiosas basta para descalificarla acusando a quienes la sostienen de pretender "imponer su moral" a los demás. Este argumento es una falacia, explica el filósofo norteamericano Edward Feser, autor de un libro sobre Robert Nozick, en "Tech Central Station" (www.techcentralstation.com, 31 mayo 2005).