El siglo de la soledad

El siglo de la soledad

EDITORIAL

TÍTULO ORIGINALThe Lonely Century

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNBarcelona (2021)

Nº PÁGINAS448 págs.

PRECIO PAPEL24 €

PRECIO DIGITAL10,99 €

GÉNERO

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La soledad se ha convertido en una epidemia extremadamente nociva tanto desde un punto de vista tanto individual como social. Por ello, no es extraño que surjan iniciativas privadas para acompañar en el momento de la comida, dar un paseo con otra persona, abrazarla… así como máquinas inteligentes y robots que hacen las veces del ser humano. Su uso acarrea el peligro de crear usuarios tiranos y marginados, y el riesgo de que la persona se acomode a un trato mecánico, carente de dignidad.

Noreena Hertz, economista y periodista, aborda en El siglo de la soledad tanto las causas como las consecuencias la crisis del hombre solitario. Hertz, a quien The Guardian saluda como “una de las principales jóvenes pensadoras del mundo”, dice en ocasiones cosas de sentido común. El hecho de que tenga que recordarlas una académica tan preparada como ella indica el lastimoso estado en que la sociedad se encuentra.

El siglo de la soledad tiene especialmente en cuenta la situación en los países desarrollados y refleja la fractura social y el debilitamiento de los vínculos que se produce de distintas formas. Uno de los síntomas más preocupantes es el abandono y la soledad de los mayores, lo que, unido a la falta de equilibrio entre la vida personal y familiar, acentúa aún más la crisis. Todo ello se ve exacerbado por las redes y los soportes digitales, que reducen las relaciones cara a cara.

Hilando su propia experiencia con testimonios e investigación, Hertz concibe la sociedad como un pulso entre empresa y Estado. Su perspectiva es de izquierdas: en su opinión, se pueden afrontar los problemas derivados de la soledad con ayudas públicas. Sin embargo, analiza también los argumentos conservadores, refiriéndose a factores como el desmoronamiento de la familia y el descreimiento generalizado. Pero sobre todo hace un llamamiento a la libertad individual para que sea cada ciudadano el que se responsabilice de la situación, creando dinámicas de cambio que persigan fortalecer los lazos comunitarios, en lugar de debilitarlos.

 

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