La comedia de la inocencia

TÍTULO ORIGINAL Comédie de l’innocence

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Director: Raoul Ruiz. Guión: François Dumas y Raoul Ruiz. Intérpretes: Isabelle Huppert, Jeanne Balibar, Charles Berling, Nils Hugon, Edith Scob, Denis Podalydès, Laure de Clermont-Tonnerre. 95 min. Jóvenes-adultos.

Esta adaptación de la novela de Massimo Bontempelli comienza con la celebración del noveno cumpleaños de Camille en la suntuosa mansión de sus padres. Camille, hijo único, sobrino único, vive solo cumpliendo la paradoja de estar mimado y abandonado a la vez por sus ocupados familiares. Él se construye un mundo de fantasía con amigos imaginarios, de los que habla a sus padres, y con su inseparable cámara de vídeo, con la que rueda todo lo que se pone a su alcance. El día de su cumpleaños, Camille parece cambiar de personalidad: no reconoce a su madre, afirma que tiene una madre distinta, y -asombroso- la encuentra y ella le reconoce. Ahora, Camille tiene dos madres, y éstas, un problema.

Raoul Ruiz (Tres vidas y una sola muerte, Genealogías de un crimen), cineasta chileno afincado en Francia desde hace años, es uno de esos fabricantes de películas de autor tan apreciados por cierta cultura francesa. Le gusta jugar al equívoco, desconcertar y seducir con sus fríos planos, entre realistas y surrealistas, su narración sincopada y sus sofisticados conflictos dramáticos. En este caso, sólo lo logra en parte, aunque para sus incondicionales ha vuelto a rodar una obra maestra. La idea de partida es excelente. Lo difícil es mantener el equilibrio, la coherencia, y desenrollar el embrollo de una manera satisfactoria. Es la ingrata tarea que corresponde a Isabelle Huppert, que sólo puede aportar su desconcertante y desconcertada mirada, su aspecto de mujer a punto de perder el juicio, mientras intenta encontrar una explicación. Pero, por muy gran actriz que sea, ella sola no puede suplir el excesivo hermetismo del guión, apuesta por la fantasía mientras intenta salvar la razón.

Fernando Gil-Delgado

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