Ganar de cualquier manera

TÍTULO ORIGINAL Blue Chips

GÉNEROS

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Director: William Friedkin. Intérpretes: Nick Nolte, Shaquille O’Neal, Mary McDonnell.

Esta película ha roto el tópico que condenaba al fracaso comercial a las películas sobre temas deportivos. Sin duda que en su éxito ha influido decisivamente la participación en papeles más o menos importantes de algunas de las estrellas del baloncesto USA, sobre todo de Shaquille O’Neal.

Firma el guión Ron Shelton, que ya ha escrito y dirigido otras películas sobre el mundo del deporte. El protagonista es Pete Bell (Nick Nolte), un hombre cuyo difícil carácter le alejó de su inteligente mujer (Mary McDonnell). Apasionado por el baloncesto, Bell entrena desde hace años a los Dolphins de la Western University. Tras ganar algunos campeonatos nacionales, ahora el equipo está en franca decadencia. Bell se desespera, pero sus firmes principios éticos le impiden inicialmente saltarse las reglas que prohíben contratar a jugadores no universitarios como si fueran profesionales. Pero cuando conoce a tres jóvenes Blue Chips (Shaquille O’Neal, Anfernee Penny Hardaway y Matt Nover), los mejores jugadores de la enseñanza secundaria, no puede resistir la tentación de contar con ellos en su equipo a cualquier precio.

La película intenta ser sobre todo una denuncia del mercantilismo que domina el deporte de élite. Su propuesta está muy bien articulada narrativamente por Ron Shelton, que también incluye en su guión numerosas referencias a los defectos del sistema educativo norteamericano. En este punto, la historia muestra muchos matices positivos e incluso un leve apunte elogioso de las escuelas católicas, no exento de cierta ironía sobre la superficialidad religiosa de la sociedad norteamericana. Y, por supuesto, se hace un encendido elogio del verdadero sentido del deporte y de sus exigencias éticas.

Sin embargo, todo este buen material no es aprovechado plenamente por el veterano William Friedkin (French Connection, El exorcista), cuya puesta en escena, aunque correcta, a ratos carece de fuerza. También cabe reprochar a la película un tono algo descarnado y grosero, sobre todo en su idea del sexo. De todos modos, sus interesantes temas de fondo, las magníficas interpretaciones de Nick Nolte y Mary McDonnell, así como las breves pero espectaculares escenas de baloncesto, hacen de esta película un producto bastante atractivo, especialmente para los aficionados a este deporte.

Jerónimo José Martín

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