Diabólicas

TÍTULO ORIGINAL Diabolique

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Director: Jeremiah Chechik. Guión: Don Roos. Intérpretes: Sharon Stone, Isabelle Adjani, Chazz Palminteri, Kathy Bates, Spalding Gray. 110 min.

Guy es el director de un colegio masculino situado en medio del campo. Se trata de un tipo despreciable y ególatra, que maltrata casi por igual a Mia, su esposa, y a Nicole, su amante, ambas profesoras del colegio. La situación es tal que las dos mujeres deciden aunar esfuerzos para asesinarle. Todo parece salir bien, hasta que la desaparición del cadáver de Guy del lugar donde debía ser encontrado y la llegada de una detective enredan las cosas.

Jeremiah Chechik cambia de registro tras la romántica Benny & Joon, al dirigir el remake de una conocida película de Henri George Clouzot, en la que el suspense y la sorpresa son elementos clave. Aunque el thriller permite jugar con algo más de margen en las reglas de la narración, Chechik y su guionista Don Roos descuidan demasiado las motivaciones de sus personajes. No basta con decir que Guy es un malvado: debe reflejarse en la pantalla, y con algo más que la escena, un tanto ridícula, en que obliga a su esposa a comer el almuerzo que los alumnos rechazan. La confabulación de Mia y Nicole para matar a Guy no se explica bien; debería mostrarse cómo han superado los naturales celos mutuos; desde luego, el recurso a una atracción lésbica es muy artificial.

Aunque la estructura narrativa falle, y haya trucos fáciles -como momentos efectistas o de erotismo-, los defectos se disimulan gracias a los abundantes medios con que cuenta la producción. Los actores están bien escogidos, y aunque sus personajes podían estar mejor tratados, aguantan el tipo. La fotografía de Peter James es magnífica; de tono sombrío, incluso en las escenas diurnas, contribuye a crear una atmósfera opresiva. Más convencional es el uso de una abundante imaginería católica, como si la religión fuera la culpable de haber convertido a la ex monja Mia en una persona débil y asustadiza.

José María Aresté

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