Desmontando a Harry

TÍTULO ORIGINAL Deconstructing Harry

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Director y guionista: Woody Allen. Intérpretes: Woody Allen, Judy Davis, Elizabeth Shue, Robin Williams, Demi Moore, Billy Crystal, Kirstie Alley. 96 min. Adultos.

Harry es un escritor con éxito, pero de agitada vida sentimental. La complicada relación con sus esposas, o sus padres, fuente de inspiración de sus libros, irrita a los más implicados. Pero Harry no desiste en reflejar su vida en su obra, mientras se mueve con actitudes egoístas y se interroga con escepticismo sobre Dios, el judaísmo, la sexualidad, los hijos…

Sustitúyase Harry por Woody Allen, escritor por director, libros por películas. Imposible, aunque él lo niegue o matice, dejar de ver la vida de Allen en su obra. Esta vez, describe las vicisitudes de un escritor que se siente más cómodo con los personajes que crea que con los del mundo real. Así lo expresa la escena onírica en que sus personajes le rinden homenaje; lo que en otro sonaría a afectado autobombo, en Allen tiene magia y suena a confesión sentida, a deseo de que le correspondan con el mismo cariño que él siente por ellos.

De nuevo cuenta con un reparto envidiable, y la historia presenta aspectos originales. El juego entre realidad e imaginación, con distinto tratamiento fotográfico, funciona bien. También hay soluciones nuevas en el montaje e ideas argumentales ocurrentes, como la del actor desenfocado, al que nadie ve con nitidez, o la visita al infierno, para rescatar a la esposa a la que cree amar. Pero, aun con chispazos de genio, Allen repite los temas de siempre, quizá con mayor amargura y con un erotismo más gráfico. También el humor crece en negrura.

El film deja un poso de insatisfacción: cansa ver a un creador encerrado a perpetuidad entre las cuatro paredes de sus personales obsesiones, incapaz de salir de ellas o de verlas con mirada diferente.

José María Aresté