Para subrayar la deshumanización urbana, unas cuantas películas españolas recientes han desarrollado sus argumentos en diversos barrios populares de Madrid. Ahora hay que añadir a la lista Aunque tú no lo sepas, notable debut en el largometraje de Juan Vicente Córdoba, autor hasta ahora de siete cortos y dos documentales.
Basado en el cuento El vocabulario de los balcones, de Almudena Grandes, el guión describe el romance en dos épocas entre Lucía y Juan. En 1974 vivieron un singular idilio, provocado por el hecho de que ambos se espiaban mutuamente a través de los balcones enfrentados de sus habitaciones. Pero Lucía, chica bien, se asustó, y dejó plantado al pobre Juan, que se dedicó a escapar de la marginación, a luchar contra el franquismo y a buscarse un sitio en la vida. 25 años después, ambos se reencuentran casualmente en el mismo barrio donde se conocieron.
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Lo mejor de la película es su emotivo tono intimista, delimitado por aquellos versos de Luis García Montero: “Si alguna vez la vida te maltrata, / acuérdate de mí, / que no puede cansarse de esperar / aquel que no se cansa de mirarte”. Este tono, recreado con gran densidad dramática por el guión y la puesta en escena, facilita el lucimiento de los actores, cuyo derroche de humanidad compensa varias debilidades narrativas y una cierta perplejidad ética, que lleva a solventar por la vía romántico-erótica, o por la ingenua reivindicación nostálgica de los años 70, los graves traumas de los protagonistas.
Jerónimo José Martín