Atrapa el fuego

TÍTULO ORIGINAL Catch a Fire

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Director: Phillip Noyce. Guión: Shawn Slovo. Intérpretes: Tim Robbins, Derek Luke, Bonnie Henna. 101 min. Jóvenes. (VSD)

Películas como “Grita libertad”, “Un mundo aparte”, “Una árida estación blanca” o “La fuerza de uno” ya han retratado, desde diversas perspectivas, la compleja y violenta situación de Sudáfrica en los últimos años del régimen racista del “apartheid”. Ahora profundiza en el tema el australiano Philip Noyce, autor de estimables películas comerciales (“Calma total”, “Juego de patriotas”, “Peligro inminente”, “Eligiendo su destino”, “El americano impasible” y también de fiascos como “El Santo”. En “Atrapa el fuego” se queda entre dos aguas.

1981 fue un año plagado de conflictos sociales y políticos en Sudáfrica. Patrick Chamusso era capataz en la inmensa refinería Secunda. Casado y con dos hijas pequeñas, vive su vida sin involucrarse en las actividades del ilegalizado Congreso Nacional Africano (CNA), dirigido por Nelson Mandela, que en aquellos años recurrió a la violencia. Hasta que un día, Patrick es detenido por supuesta pertenencia al CNA. Un prestigioso coronel, también casado y con hijos, será el encargado de interrorgarle.

Basada en una historia real, la película está bien escrita por Shawn Slovo, hijo del ya fallecido Joe Slovo, famoso dirigente del CNA. Noyce controla los excesos melodramáticos del guión y de los propios actores, y dosifica con habilidad la progresión dramática, la intriga, la acción y la denuncia política. No carga demasiado la mano en la recreación de la violencia y subraya certeramente la necesidad del perdón mutuo para poder pacificar una sociedad tan compleja como la sudafricana.

Sin embargo, al conjunto le falta personalidad visual y un punto de vigor. Además -al igual que le pasaba a “Grita libertad”-, idealiza demasiado al CNA, y pasa de puntillas por su financiación desde la Unión Soviética, por el recurso al terrorismo de su brazo armado y por atrocidades como los llamados “collares de fuego”, que en su momento llevaron a la cárcel a Winnie Mandela.

Jerónimo José Martín

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