Miss Potter

Director: Chris Noonan. Guionista: Richard Maltby Jr.. Intérpretes: Renée Zellweger, Ewan McGregor, Emily Watson, Barbara Flynn, Bill Paterson. 92 min. Jóvenes.

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Diez años ha tardado en volver a rodar el director de “Babe, el cerdito valiente”. Y de nuevo Chris Noonan acude a la estructura de cuento, aunque una descripción más académica -y superficial- sería “‘biopic’ de una autora inglesa de cuentos infantiles”, la leidísima Beatrix Potter (1866-1943). Y, sí, no faltan en la narración las aristas de cualquier vida humana, las sombras que ayudan a dar relieve, pero la mirada de Noonan y su guionista, Richard Maltby Jr., es luminosa, alegre -alguno diría “blandita”- y hasta se permiten alguna licencia fantástica, mayormente los diálogos de miss Potter con los dibujos de sus criaturas, que se animan en algún pasaje.

La película empieza con la joven Potter buscando editor para sus cuentos ilustrados por ella. Algunas escenas retrospectivas nos la presentan de niña, cuando ya apuntaba maneras de contadora de cuentos y prometió no casarse nunca. En el seno familiar, sus ideas de ser escritora solterona parecen locura. Pero gracias a su talento y fuerza de voluntad logrará el éxito, e incluso su corazón quedará tocado por su joven editor.

Un director con más personalidad que Noonan quizá habría hecho algo memorable, cercano a “Descubriendo Nunca Jamás” o “Tierras de penumbra”. Aquí tenemos una película amable, que despierta a veces la emoción, sobre todo en el pasaje de la “pintura negra animada”. Pero hay caídas de ritmo, falta valentía para mostrar que “la vida es dura”, y algunos enfoques -el toque feminista, el segundo enamoramiento- resultan previsibles. Tampoco cabe decir que el reparto esté perfecto. A Emily Watson, “la hermana pasmada”, le falta chispa, parece un muñeco inanimado; y Ewan McGregor se muestra algo envarado. Más entonada, pese al abuso de ciertos mohínes, está Renée Zellweger, seguramente muy ilusionada con el proyecto, como parece indicar su crédito de productora ejecutiva.

José María Aresté