Cuando faltaba menos de un mes para que la colonia británica pasara al control de China, el arzobispo coadjutor de Hong Kong, Mons. Joseph Zen, explicaba en una entrevista al Sunday Examiner (reproducida en Avvenire, Milán, 3-VI-97) con qué espíritu se preparaban los católicos al cambio de soberanía.
Diversos gobiernos están reconociendo públicamente culpas pasadas de sus predecesores y pidiendo perdón a las víctimas. ¿Qué sentido tienen tales gestos? ¿Sirven para algo?
Al tiempo que se celebraba en Austria la Asamblea Ecuménica Europea, la Duma (Parlamento ruso) aprobaba en Moscú un proyecto de ley que pretende atajar la incursión de las sectas en Rusia. Por su marcado nacionalismo, la "Ley sobre la libertad de culto" -que sustituye una más abierta de 1990- va a obstruir el trabajo de los misioneros católicos y de otras Iglesias cristianas no ortodoxas.
Todavía de vez en cuando se repite la acusación de que el Vaticano, y Pío XII en particular, se hizo cómplice del exterminio de judíos durante la II Guerra Mundial por no denunciar a los nazis y quedarse de brazos cruzados. George Johnston, periodista de la revista norteamericana Crisis, desmiente con datos esas imputaciones en The Wall Street Journal, 24-IV-97 (ver también servicio 70/97).