Frente al modelo basado en las organizaciones internacionales y el multilateralismo, Friedman cree que EE.UU. debe combinar la defensa de sus valores e intereses en su política exterior.
Aún no se sabe si el movimiento ahora llamado 15-M, antes “Democracia Real Ya!” o “indignados”, cuajará en algo políticamente operativo. Pero ya está claro que ha descubierto algo que se sabía desde hace siglos.
En distintos países europeos surgen movimientos de “ciudadanos indignados”, que rechazan el establishment político. Pero no se indignan por las mismas cosas.
Hungría ha aprobado por una amplia mayoría una nueva Constitución que reconoce el respeto de la vida humana desde la concepción, junto con el valor central de la familia, el matrimonio entre hombre y mujer y la libertad de educación, además del “papel del cristianismo en la pervivencia de la nación”. No es de extrañar que la opinión dominante haya vertido su cólera acusándola de violar los “estándares europeos”.
En nombre de la tolerancia, algunos gobiernos occidentales actúan de modo intolerante contra grupos que mantienen posiciones distintas a lo “políticamente correcto” del momento.
En una sociedad verdaderamente tolerante, lo ideal sería que fueran los propios ciudadanos quienes sopesaran si todos los usos de la libertad de expresión son igualmente valiosos.
A partir de la recuperación de la filosofía más como actitud y pregunta que como respuesta, Gomá redescubre el sentido de la educación y la virtud y reivindica el valor de la verdad.
La supresión de las fronteras en el interior de la UE, según lo previsto en el acuerdo de Schengen, va a ser revisada, tras la petición de Italia y Francia, y la decisión unilateral de Dinamarca de restaurar los controles.
Aunque sus responsabilidades en la Iglesia no le permitieron continuar su trabajo filosófico, Karol Wojtyła dejó una obra que se encuadra en la tradición realista y asume el giro antropólogico de la modernidad.
Entrevista con Phillip Blond, fundador de ResPublica, un think tank que se define como independiente si bien está vinculado ideológicamente a los conservadores británicos.
Tras casi un año de gobierno de David Cameron, su visión de la Gran Sociedad –más iniciativa ciudadana y menos intervencionismo estatal– se va perfilando.
En China se avecinan fuertes desequilibrios demográficos: de edades, por un rápido envejecimiento, y de sexos, al haber más hombres que mujeres jóvenes.
Un selecto club femenino norteamericano, cuya misión es favorecer el ascenso de mujeres a puestos de alta dirección, sería ilegal en España si se aprobara la proyectada ley de Igualdad de Trato.