Con un reparto y un diseño de producción excelentes, a esta adaptación del clásico de Enid Blyton le pesa la falta de imaginación y un guión demasiado gris.
En esta adaptación libre de las dos primeras novelas de la saga literaria de Eoin Colfer, Kenneth Branagh logra un espectacular y sabroso cóctel de fantasía, comedia, intriga, drama y aventuras.