Lenny Venito
La crisis de 2008, un gurú televisivo de las finanzas, el súbito hundimiento de un valor en Bolsa y un secuestro en el plató, transmitido en directo.
Un hombre con defectos innegables, pero también rasgos buenos que lo redimen, protagoniza una simpática comedia en torno a la santidad.
La tercera entrega de la saga aporta poco, con un argumento pensado para iniciados, pero al menos no es grosera.
La historia es poca cosa y el metraje está inflado. El buen trabajo de los actores salva lo que se puede de la película.

Contenido exclusivo para suscriptores de Aceprensa

Estás intentando acceder a una funcionalidad premium.

Si ya eres suscriptor conéctate a tu cuenta. Si aún no lo eres, disfruta de esta y otras ventajas suscribiéndote a Aceprensa.