Aunque en Internet sea fácil vagar sin rumbo fijo, cuando se trata de informarse, el público acude sobre todo a los medios que conoce y le inspiran confianza.
Un tribunal estadounidense dictamina que el gobierno no puede prohibir a un proveedor de acceso a Internet dar prioridad al tráfico de algunos sitios que le paguen por ello.
Aunque la sentencia del Tribunal Supremo en principio dejó que los estados decidieran sobre el matrimonio homosexual, unos jueces se han apoyado en ella para forzar a Utah a admitirlo.
El gobierno chino ha suavizado un poco las restricciones a la natalidad, permitiendo un segundo hijo a más parejas, pero no ha renunciado al control de la población.
Las larguísimas jornadas laborales han llegado a considerarse normales en algunos sectores. Los estudios sobre el particular indican que son poco útiles y aun contraproducentes.
En el caso Morín, ni la inspección sanitaria ni los jueces quisieron mirar las pruebas de abortos ilegales. El Tribunal Supremo anula la absolución de los acusados.
El presidente francés quiere remediar la casi nula representación femenina entre los personajes ilustres del Panteón de París, problema que no existe en el santoral católico.
“¿Qué ponen en la tele?” es la pregunta del espectador tradicional, que mira la programación de una cadena. Los jóvenes ven la televisión de otra manera, gracias a Internet.
El Tribunal Supremo ordena al gobierno federal reconocer los matrimonios homosexuales legalizados por algunos estados, pero no impone una solución nacional.
Ser católico hoy es una forma de anticonformismo, dice Weigel en su último libro, donde examina las exigencias que se plantean a la Iglesia en la posmodernidad.
Ser católico hoy es una forma de anticonformismo, dice Weigel en su último libro, donde examina las exigencias que se plantean a la Iglesia en la posmodernidad.