El régimen comunista subordina su colaboración con Washington en materia de antinarcóticos a una mejoría de sus relaciones políticas, con lo que el peligroso opioide sigue fluyendo.
Varias universidades católicas de EE.UU. cuentan con programas de apoyo a estudiantes embarazadas, para que no abandonen su formación ni, en casos extremos, recurran al aborto.
Pasados los peores momentos de la ola de destrucción en las calles francesas, las raíces del descontento, más allá del detonante de esta crisis, siguen intactas.
La modalidad de trabajar mientras se viaja y se conocen nuevos lugares sigue en ascenso, a pesar del costo psicológico y de estabilidad individual que puede suponer.
La consideración de amputar órganos sanos a petición de pacientes con trastornos mentales, o de establecer cuáles sí y cuáles no, plantea un dilema ético hasta hace poco impensable.
El psicólogo Alejandro Villena, autor de un libro sobre los peligrosos efectos del porno, aborda la progresiva normalización social de su consumo y advierte: no es fácil dejarlo.
Cada vez más estadounidenses llegan a ciudades europeas y latinoamericanas a establecerse, lo que encarece la vivienda y cambia la vida social de esos lugares.
Las personas en proceso de detransición tras una “reasignación de sexo” no cuentan con protocolos médicos para su caso y enfrentan la hostilidad del movimiento “trans”.
Varios gobiernos occidentales apuntan el índice hacia la plataforma de videos cortos, por la sospecha de que esté acopiando datos a mansalva…, como hacen otras.
El profesor Miguel Pastorino, fundador de Prudencia Uruguay, muestra algunos “nortes” sobre cómo hacer llegar el mensaje provida a una sociedad muy secularizada.
Florence J. Achieng Oloo, Harambee 2023 Prize recipient, spearheads a program to promote women that’s already showing results in a rural area of the African country.
La profesora Elena Postigo, experta en Bioética, señala los peligros de un dogma que, mientras propugna el “mejoramiento” del ser humano, le pone los clavos en su ataúd.
Un programa piloto de reducción de las jornadas laborales, aplicado por decenas de empresas británicas, ha estimulado la productividad y satisfecho a empleadores y empleados.