Para frenar el acoso escolar es esencial no dejar solas a las víctimas. Un método finlandés, que ya se aplica en España, anima a los testigos a involucrarse para parar en seco el abuso.
En un campamento de refugiados en Kenia, la labor de la Iglesia es muy apreciada, pero hay que sostenerla: “Nos gustaría ver más ayuda en camino”, dice el obispo Dominic Kimengich.
Si el Congreso no regula en seis meses la situación de los jóvenes indocumentados que llegaron siendo niños a EE.UU., las deportaciones pueden pasar a ser más que una amenaza.
Decenas de miles de trabajadores de Europa oriental que llegaron al oeste tras la ampliación de la UE, regresan a sus países de origen impulsados por motivos económicos y familiares.
El gobierno cubano ha paralizado la concesión de nuevas licencias a “cuentapropistas”, para reorganizar una gestión de la que, por tradición, ha recelado ideológicamente.
Celebrar una boda memorable no implica tirar la casa por la ventana si se moderan las expectativas y se cuenta con la colaboración de amigos y familiares.
El testimonio de Chen, abogado invidente, muestra los riesgos que asumen quienes luchan por la libertad y los derechos humanos en un régimen totalitario.
Las nuevas medidas de la Casa Blanca contra Cuba, aunque tímidas, contravienen los intereses de políticos, empresarios y votantes de EE.UU. y complacen al sector más duro de La Habana.
El 11 de junio, con una participación baja, los puertorriqueños votaron por la incorporación de la isla a EE.UU., mientras la independencia recibió muy pocos apoyos.
La OMS carga contra el consumo de refrescos, algunos gobiernos les ponen gravámenes y las empresas fabricantes tratan de sortear la caída del consumo. Pero el asunto no está cerrado.
Aún bajo los ecos del último ataque islamista en suelo británico, José María Gil Garre, experto en antiterrorismo, sugiere modificar la perspectiva para ganar la batalla al terror.
El número de alumnos de enseñanza superior en América Latina se ha duplicado desde comienzos de siglo. Pero algo no va bien cuando son tantos los que abandonan las aulas.
Ante la sutil adicción que genera la hiperconexión digital, enseñar a usar adecuadamente el móvil y otras pantallas es el propósito de algunas iniciativas.
Pretender aplicarle al arte clásico las convenciones morales de nuestro siglo y las interpretaciones del ultrafeminismo puede ser, además de absurdo, ridículo.