Aunque se echa de menos una mayor profundidad en algunas cuestiones, destaca su positiva visión de la paternidad… y la interpretación del joven protagonista.
Seis años después de triunfar con “Parásitos”, el surcoreano Bong Joon-ho pierde enteros en esta distopía espacial, con un planteamiento sugerente, pero demasiado satírica y gruesa.
Los premios, previsibles en la mayoría de los casos, y la gala, correcta pero sin brillo, confirmaron la sensación de que esta edición no pasará a la historia.
La última edición del festival no pasará a la historia por la calidad de las películas presentadas, que, con algunas excepciones, discurrieron por lo experimental y lo ideológico.