Muchas entregas después del primer “Assassin’s Creed”, nos llega este derivado de su anterior título, “Valhalla”, con buenas ideas, pero falto de riesgo.
La riqueza de la vida doméstica y la educación, sostiene la autora, no requieren una familia ideal, sino cultivar la gratitud, el asombro y la generosidad.
Con un experimento en algunos colegios se intentará comprobar si el uniforme favorece la cohesión entre alumnos de distintas extracciones sociales y los libra del “dominio de la apariencia”.
Unos jóvenes argelinos que regresan de participar en la I Guerra Mundial ofrecen un rico caleidoscopio de sentimientos frente a las dificultades para rehacer sus vidas.
El fracaso de este plebiscito y el del anterior corroboran una grave incapacidad e impotencia de la política para lograr acuerdos que conecten con las mayorías ciudadanas.
En los juicios mediáticos lo de menos, a veces, es el veredicto. El daño a la fama de los involucrados –culpables o no– es difícil de limpiar. Algunas iniciativas tratan de ayudar en este proceso.