Las nuevas prácticas de las empresas para garantizar el bienestar de sus empleados pueden esconder un interés lucrativo. La consigna está clara: un trabajador feliz es un trabajador productivo.
Ante la realidad de millones de ancianos que viven solos, ven la luz algunas iniciativas para paliar lo que ya es una auténtica crisis de salud pública.
El erróneo concepto de la residencia como un “almacén de ancianos” debe dar paso a un modelo más amable y personalizado, sostiene el Dr. Iñaki Artaza, presidente de la Fundación Envejecimiento y Salud.
Con la apertura del curso escolar, las novatadas vuelven al entorno universitario. Una mayor conciencia sobre sus efectos ha derivado, sin embargo, en iniciativas contra tales prácticas.