En una larga entrevista publicada por la agencia Zenit, el psiquiatra holandés Gerard van den Aardweg analiza desde un punto de vista psicológico lo que revela el caso de abusos sexuales de menores por parte del clero.
El cardenal Stanislaw Rylko pronunció el pasado 22 de abril un discurso en la Conferencia Episcopal Española, como preparación para la próxima Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en Madrid en agosto de 2011.
El estado de Nueva York va a retrasar la prescripción por abusos de menores cometidos por profesores y otros empleados públicos. Los ayuntamientos y consejos escolares se oponen.
En el debate sobre abusos sexuales en la Iglesia abundan las acusaciones confusas, y si alguien pide precisión se le trata como si quisiera quitar importancia al problema.
Pese a las presiones abortistas de algunos organismos internacionales, el movimiento pro vida de América Latina está logrando victorias: desde enmiendas constitucionales en defensa del no nacido al rechazo de la píldora del día siguiente en varios países.
El mayor estudio mundial realizado hasta la fecha revela que la mortalidad materna se redujo un 35% desde 1980, y desmiente la necesidad de legalizar el aborto con este fin.
Las acusaciones contra la jerarquía de la Iglesia católica por no haber actuado con suficiente energía en los casos de abusos a menores, parecen circunscribir el problema a los límites de la Iglesia. Pero, si realmente preocupa la protección de los menores, habría que exigir responsabilidades en otros variados ámbitos no religiosos.
Massimo Introvigne, sociólogo italiano director del Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones (CESNUR), recuerda en un artículo en Avvenire una campaña nazi de 1937 dirigida por el ministro de propaganda Joseph Goebbels para desacreditar a la Iglesia católica.
La tesis de que el Card. Ratzinger, cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quiso detener el proceso contra un sacerdote que había cometido abuso de menores en California, se basa en una deficiente traducción del latín y en falta de dominio del derecho canónico.
No hay datos que permitan afirmar que en la Iglesia Católica hay más incidencia de abusos a menores que en otras iglesias o en el conjunto de la sociedad.