En la Iglesia Católica no hay más abusos que en otros ámbitos

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 3m. 10s.

Las historias que han emergido estos días sobre abusos sexuales a menores dan la impresión de que este problema está mucho más extendido en la Iglesia católica que en otras confesiones o que en la sociedad en general. Sin embargo, los expertos consultados por Pat Wingert en un artículo para Newsweek (8-04-2010) afirman que no hay datos que permitan hacer tal suposición.

Wingert advierte que “no se ha hecho ningún estudio comparativo entre las distintas confesiones sobre abusos sexuales a menores, y solo la Iglesia católica ha proporcionado datos detallados sobre sí misma. Pero, sobre la base de informes y estudios realizados por diferentes confesiones en los últimos 30 años, los expertos que han investigado los abusos a menores ven pocos motivos para afirmar que este sea un problema especialmente de la Iglesia católica. ‘No vemos que la Iglesia católica sea un semillero de tales abusos o que tenga un mayor problema que los demás’, dice Ernie Allen, presidente del National Center for Missing and Exploited Children. ‘Puedo decirle sin la menor duda que hemos encontrado casos en muy distintos ámbitos religiosos, desde evangélicos a ministros de iglesias protestantes tradicionales, a rabinos y otros’”.

“Los expertos no coinciden a la hora de estimar la tasa de abuso sexual entre la población masculina americana, pero Allen dice que una estimación conservadora sería de 1 de 10. Margaret Leland Smith, investigadora del John Jay College de Criminal Justice, piensa que 1 de 5 sería una proporción más cercana a la realidad. Pero en cualquier caso, la tasa de abuso por parte de sacerdotes católicos no es mayor que estas estimaciones sobre la población en general”.

La mayoría de los que abusan de menores solo tienen una cosa en común: una relación preexistente con su víctima. “Aquí se incluyen, desde luego, sacerdotes, pastores y rabinos, pero también familiares, amigos, vecinos, profesores, entrenadores, líderes scouts, voluntarios de grupos juveniles, y médicos. Según los estudios del gobierno, tres cuartas partes de los abusos se producen en el entorno familiar o en el ‘círculo de confianza’ de la víctima”, en situaciones donde los mayores tienen un acceso fácil y legítimo al trato con los menores.

Según Wingert, un motivo por el que los sacerdotes han aparecido más en este problema es porque los casos de abusos salen a la luz por oleadas. “Una razón es porque las denuncias se producen tarde: menos del 13% de las víctimas de abusos ocurridos entre 1960 y 1980 presentaron denuncia en el año en que se produjo la agresión. Dos tercios presentaron sus denuncias después de 1992, y la mitad de estos entre 2002 y 2003”. Otra razón es que como la Iglesia no ha sabido castigar a sacerdotes que cometían abusos, “muchos casos salen a la luz solo cuando un sacerdote es finalmente puesto al descubierto. Un solo sacerdote abusador con acceso a niños puede ser responsable de un montón de casos”. Según el estudio del John Jay College, 149 sacerdotes en EE.UU. fueron responsables de más de 25.000 casos de abusos en el periodo estudiado de 52 años.

Otros expertos sugieren otras razones para que se hable más de los abusos en la Iglesia católica que en otras confesiones. La Iglesia católica tiene muchas más escuelas y programas con niños, y también hay que tener en cuenta su gran número de fieles, el segundo en el mundo y el más grande en EE.UU. “Cuando se consideran los datos (de abusos) per capita, no creo que la incidencia sea mayor en la Iglesia católica que en otras confesiones”, dice Allen.