Una piedra de toque de la reforma laboral emprendida en España es ver si acabará con la dualidad entre trabajadores con contrato indefinido y trabajadores jóvenes abonados al contrato temporal.
Antes de proclamar que la revolución sexual es lo mejor que les ha pasado a las mujeres, las feministas deberían pararse a contestar algunas preguntas.
Las disposiciones que ha ido tomando el gobierno de Rajoy en los dos últimos meses imponen la austeridad a cambio de las ayudas a los bancos en dificultades.
En la actual crisis económica española parece que sobran jóvenes. Pero las proyecciones demográficas indican otra cosa: la escasez de población joven y productiva va a comprometer el dinamismo económico del país y su capacidad de mantener a los sectores de edad avanzada.
En el libro El suicidio demográfico de España (Homo Legens, 2011), Alejandro Macarrón Larumbe hace un análisis de las perspectivas demográficas de España, da una explicación de la baja natalidad y hace unas propuestas para corregirla. En la introducción muestra también algunas tendencias sobre la aportación de los inmigrantes a la natalidad, de la que reproducimos algunos párrafos.
Tras unos años de endeudamiento despreocupado, muchos municipios españoles no llegan ahora a fin mes. Así que empiezan a pedir a los ciudadanos que colaboren para sacar adelante actividades de interés público.
A ojos de la mayoría, las diferencias económicas superan al conflicto entre inmigrantes y nativos y a la cuestión racial entre las fuentes de tensiones sociales.
La propuesta de David Cameron de redefinir el matrimonio en el Reino Unido casa mal con su modelo de la “gran sociedad”, en la que el Estado no interfiere para alterar instituciones básicas de los ciudadanos.
El Banco Mundial ha revelado en un informe que por primera vez hay menos pobres en todas las regiones del mundo y ya se ha alcanzado el Objetivo del Milenio marcado para 2015.
Los datos sobre el tiempo que dedican mujeres y hombres a la profesión y a la familia muestran que la conciliación no es un problema solo de ellas, aunque lo acusan más.