9788420403243

Hombres buenos

EDITORIAL

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNBarcelona (2015)

Nº PÁGINAS592 págs.

PRECIO PAPEL22,90 €

PRECIO DIGITAL10,99 €

GÉNERO

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Dos miembros de la Real Academia Española reciben el encargo de viajar a París para hacerse con los veintiocho tomos de la primera edición de la Encyclopédie de Diderot y D’Alembert, libro que provocó una sonora polémica en toda Europa y que en España estaba prohibido. El libro relata el viaje que realizan hasta París el almirante Pedro Zárate, autor de un diccionario de términos marítimos, y el bibliotecario Hermógenes Molina, un consumado latinista. En la capital francesa entran en contacto con el embajador, el Conde de Aranda, y con conspicuos personajes que forman parte de la alta sociedad parisina.

A las dificultades objetivas para cumplir el objetivo hay que añadir que dos académicos españoles, uno de ideas ultramontanas y otro de ideas ultraprogresistas, se oponen a ese viaje y contratan a un rufián, Pascual Raposo, para que ponga todos los obstáculos posibles con el fin de que los dos académicos no puedan cumplir su misión.

A la vez, el libro contiene también las reflexiones del autor, que se asemeja al propio Pérez-Reverte pero que no tiene por qué ser él, escritas en el presente actual, sobre las dificultades en el proceso de escritura de este libro, sobre todo de verosimilitud histórica, y las investigaciones que realiza y las soluciones que encuentra para que la novela respete el contexto histórico y la realidad.

Como en otras novelas del autor, vuelve a brillar la solvente documentación que maneja para que la novela respete el lenguaje y la atmósfera de la época (otra cosa son las ideas de fondo, muy estereotipadas). La novela transcurre en los ambientes de la Academia en Madrid, entre intelectuales franceses, en las fondas que recorren los académicos durante su largo viaje y en el mundo lumpen en el que se mueven Pascual Raposo y sus secuaces. En París, muestra el exquisito ambiente de los salones literarios y de los cafés, además de describir el clima refinado de la alta nobleza y burguesía y, a la vez, los suburbios franceses y el clima prerrevolucionario que se vivía en determinados círculos de la capital.

El autor ha elegido una época con un importante trasfondo ideológico: la época de la Ilustración y las diferentes manera que tuvieron los franceses y los españoles de asimilar los nuevos valores ilustrados. La novela es un constante ir y venir sobre estas cuestiones, en las que el autor carga las críticas contra la Iglesia como la cerril enemiga de la Ilustración.

Esta parcialidad se nota en la elección de los protagonistas: el almirante Zárate es un apasionado e intransigente defensor de las Luces (con simpatías no ocultas por la masonería) y enemigo acérrimo de la religión, mientras que el bibliotecario Molina es un pusilánime católico, buena persona, que intenta con poca convicción y a veces con argumentos pueriles defender a la Iglesia ante los constantes y encendidos dardos envenenados que lanzan no solo Zárate sino la mayoría de los personajes.

La novela tiene una acción lineal y un tanto simple que el autor intenta complicar con algunos sucesos parisinos (encuentros amorosos incluidos), con las intrigas de los otros académicos españoles contrarios a esa misión y con las oscuras maniobras de Pascual Raposo, uno de esos personajes inmorales y desafiantes que aparecen en tantas novelas de Pérez-Reverte. Estas intervenciones dan pie a los momentos de más acción de la novela.

Sin embargo, Pérez-Reverte abusa en el derroche de ambientación (en ocasiones, innecesaria y una excusa para alargar la novela o desviarla del argumento principal) y de discursos, muchos de ellos sectarios y reiterativos, sobre todo en lo que se refiere a la idealización de los valores ilustrados y a la absoluta denigración de la Iglesia.

Esta explícita moraleja, a menudo superficial, se vuelve contra el ritmo de la novela y su desarrollo. No sólo utiliza el autor la novela para explicar cómo las ideas ilustradas, al ser rechazadas en España por la acción de la Iglesia, provocaron su secular atraso sino que también amplía sus ataques al ser de los españoles y su carácter, en la línea de lo que escribe el autor en el resto de sus novelas y en otros escritos.

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