Vicky Cristina Barcelona

Guión: Woody Allen. Intérpretes: Rebecca Hall, Scarlett Johansson, Penélope Cruz, Javier Bardem, Patricia Clarkson, Kevin Dunn, Chris Messina. 96 min. Adultos. (XD)

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Dos jóvenes norteamericanas, Vicky (Rebecca Hall) y Cristina (Scarlett Johansson), viajan a Barcelona para pasar sus vacaciones de verano. Vicky, nos dice el narrador, está haciendo un máster sobre “identidad catalana”. A Vicky, mujer ordenada, le gusta la estabilidad y el compromiso, y se casará en cuanto vuelva a Estados Unidos. Cristina es impulsiva y está abierta a las aventuras que puedan surgir, tanto afectivas como profesionales; todavía no sabe qué hacer con su vida, sólo sabe “lo que no quiere”.

Una tarde van a una galería de arte y conocen a Juan Antonio (Javier Bardem), un pintor con un escándalo matrimonial a sus espaldas: su mujer (Penélope Cruz) intentó matarlo (¿o fue al revés?). Juan Antonio las invita a ir con él a Oviedo, y a tener relaciones sexuales. Vicky se siente ofendida, Cristina acepta “sin garantizar nada”. Luego la película va explorando las complicaciones que surgen entre unos y otros.

En su nueva película Woody Allen continúa su descubrimiento de Europa (Londres, París, Venecia, Barcelona, Oviedo) y añade un toque de exotismo. Toda la acción transcurre en España, y en vacaciones: a diferencia de Match Point, en la que Londres es una ciudad donde se vive y trabaja, Vicky Cristina Barcelona presenta una España bella y exótica, vista por un extranjero, donde la vida es fácil y la bohemia es una opción atractiva.

La fluida y colorista fotografía de Javier Aguirresarobe favorece las secuencias de exteriores pero no casa bien con el estilo habitual de Allen: en algún momento parece hecha para un spot publicitario de la geografía española. Rematan el cuadro los dos actores pañoles de moda: Javier Bardem y Penélope Cruz.

A pesar del exotismo latino, la cinta es la típica película de Allen: un puñado de personajes ligeramente neuróticos, medianamente sofisticados, con conflictos amorosos de todo tipo y un claro despiste sobre lo que está bien y lo que está mal. Los conflictos tampoco son nuevos, ni siquiera originales (recuerden Manhattan); los personajes siguen buscando el amor y la felicidad, y a veces la encuentran pero no dura; los diálogos son, como siempre, espléndidos.

Allen, que en alguna ocasión parecía optar por el compromiso y la verdad, en esta vez parece no tomar nada en serio. Quizá la España moderna no le invita más que a disfrutar de la belleza del momento, pero no a ser responsable. Es bueno sólo para un verano, pero luego hay que trabajar, en otro país, y la experiencia deja un regusto amargo.

Una obra, en fin, menor pero digna, cuyos principales elementos de interés son la dirección de actores, la fotografía y la localización. Hay que advertir que pierde mucho con el doblaje español, ya que buena parte de su gracia es el continuo paso del inglés al español.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares