The Hidden Blade

Director: Yoji Yamada. Guión: Yoji Yamada y Yoshitaka Asama. Intérpretes: Masatoshi Nagase, Takako Matsu, Hidetaka Yoshioka, Yukiyoshi Ozawa. 132 min. Jóvenes. (V)

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

El aclamado director japonés de “El ocaso del Samurai”, el septuagenario Yoji Yamada, nos regala otra deliciosa trama de guerreros en declive. “The Hidden Blade” está ambientada en el Japón de mediados del siglo XIX. Hazama, Munezo y Samon son tres amigos samuráis a los que la vida lleva por caminos diferentes. Samon se casa con la hermana de Munezo, y meses después de la boda se encuentra con Kie, una antigua criada, y se sorprende de encontrarla triste y demacrada. Este encuentro será la espoleta de unos tremendos acontecimientos.

La película -que se inspira en una historia de Shuhei Fujisawa- es una reflexión, algo irónica y mordaz, sobre el cambio de mentalidad que se operó en el mundo cuando la lucha cuerpo a cuerpo dejó paso a la moderna concepción de las guerras.

En nuestras latitudes fue el veterano Ermano Olmi quien, con “El oficio de las armas”, nos brindó un delicioso film que abordaba esa misma cuestión. Pero “The Hidden Blade” también supone una dura crítica a la jerarquización social del Japón tradicional, con su conocida e infranqueable estructura de castas. En cierto sentido encontramos en esto ecos de “La culpa ajena” de Griffith.

El film es pausado, a menudo delicado, con cierta atmósfera de “western” crepuscular, y con un desenlace antológico, en el que se agradece no haya asomo de trucos ni efectos digitales, un desenlace que nos muestra las artes marciales en su desnudez, mucho más prosaica pero mucho más fascinante que el oropel generado por ordenador. El honor, el amor, la lealtad, la entrega, son algunos de los asuntos que con acierto encara la cinta de Yamada. En fin, una historia muy clásica, muy vista, pero deliciosamente bien contada, atractiva y fresca.

El papel del samurái Munezo está interpretado por Masatoshi Nagase, cuyo singular estilo interpretativo, algo extravagante, ha llamado desde siempre la atención de variadísimos cineastas, no sólo japoneses.

Juan Orellana