Spider-Man 2

Director: Sam Raimi. Guión: Alvin Sargent. Intérpretes: Tobey Maguire, Kirsten Dunst, James Franco, Alfred Molina, Rosemary Harris, J.K. Simmons. 117 min. Jóvenes.

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Hace dos años se estrenó Spider-Man, la primera superproducción protagonizada por el popular Hombre Araña, creado en 1962 para los Comics Marvel por Stan Lee (guión) y Steve Ditko (dibujos). La película recaudó 830 millones de dólares en todo el mundo, introdujo a Sam Raimi al Club Vip de Hollywood y volvió a poner de moda el cine de superhéroes de tebeo. Ahora retorna el mismo equipo técnico y artístico con una nueva aventura de Spider-Man, lujosamente recreada gracias a sus 200 millones de presupuesto. Esta segunda entrega -de una saga en principio de siete- batió records en su día de estreno -recaudó 40,5 millones de dólares en 4.152 cines- y en su primer fin de semana de exhibición obtuvo 180 millones de dólares.

La acción transcurre dos años después de que el joven neoyorquino Peter Parker acallara su amor hacia Mary Jane Watson para dedicarse en cuerpo y alma a ser Spider-Man. Ahora, Peter, mientras sigue ayudando a la policía como Hombre Araña, trabaja como repartidor de pizzas para poder pagarse sus estudios universitarios. Como es lógico, lo pasa fatal para llegar a todo, y acaba teniendo problemas con el jefe de la pizzería, con el director del Daily Bugle, con su tía May, con su millonario amigo Harry y con Mary Jane, que triunfa como actriz de teatro y que se ha prometido en matrimonio con un astronauta atractivo y popular, hijo del director del Daily Bugle.

Tal es la desazón de Peter que pierde parte de sus poderes y se plantea seriamente dejar de ser Spider-Man para intentar llevar una vida normal. Pero entonces surge un enemigo peligrosísimo: el Dr. Octopus, un prestigioso científico que se ha convertido en un monstruo destructor, con cuatro tentáculos inteligentes, después de realizar un arriesgado experimento de fusión nuclear. El duelo entre este pulpo letal y el Hombre Araña conmocionará las calles de Nueva York.

La primera parte de Spider-Man seguramente triunfó por su entretenido y espectacular despliegue de efectos digitales sobre la base de unas interpretaciones convincentes y de un guión dramáticamente sólido y con certeros contrapuntos de humor. En esta segunda aventura los efectos digitales son notablemente mejores, tanto en los prodigiosos vuelos de Spider-Man como en los ataques tentaculares del Dr. Octopus. También aquí cumplen los actores, aunque las interpretaciones de Tobey Maguire, Kirsten Dunst y James Franco se resienten un poco del carácter arquetípico de sus personajes. Más matices muestran Rosemary Harris -encantadora en la piel de la Tía May-, J.K. Simmons y Alfred Molina, físicamente perfecto como el Dr. Octopus y muy creíble al recrear su doliente personalidad.

El guión sigue padeciendo algunas de las convenciones de los comics, sobre todo un cierto esquematismo narrativo y un exceso de arquetipos. Pero esta vez la violencia está más diluida -salvo en la masacre en el hospital- y el drama, el humor y el romance están mucho mejor integrados con las escenas de acción. Incluso hay unas cuantas réplicas jugosas que ponen de manifiesto el elogiable esfuerzo realizado por Alvin Sargent. El problema es que ese cóctel funciona a la perfección durante la primera hora; después se pierde entre meandros demasiado melodramáticos y discursivos, y sólo recupera el equilibrio en el desenlace. Esta irregularidad desluce un poco tantas mejoras técnicas y dramáticas, pero no arruina el conjunto.

Jerónimo José Martín

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