Rescate

TÍTULO ORIGINAL Ransom

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Director: Ron Howard. Guión: Richard Price y Alexandre Ignon. Intérpretes: Mel Gibson, Rene Russo, Gary Sinise, Delroy Lindo, Lili Taylor, Dan Hedaya, Bradley Nolte, Liev Schrieber. 120 min.

Un niño, hijo único de un matrimonio millonario, es secuestrado por un grupo muy bien organizado. El padre, dispuesto a entregar el rescate convenido, toma una resolución audaz cuando se convence de que los captores matarán al chico en cualquier caso.

“Típica película del star-system”, “Un Hollywood sin imaginación recurre por enésima vez al remake de un film (Ransom, de Alex Segal, 1956)”, “Vehículo para el lucimiento…”. He aquí algunas etiquetas fáciles de colgar a Rescate. Etiquetas fáciles e injustas. Pues el film, quizá el mejor dirigido por Ron Howard (Un horizonte muy lejano, Apolo 13, The Paper), cuenta con un guión sólidamente armado, que depara muchas sorpresas, y sortea con habilidad las propuestas más inverosímiles. A esto se une una brillante puesta en escena, que da al film un trepidante ritmo narrativo. La fotografía de Piotr Sobocinski (que fotografió Rojo, del fallecido Krzysztof Kieslowski) se convierte en elemento fundamental para transmitir la creciente crispación y el progresivo derrumbamiento que comparten las víctimas y los verdugos del secuestro.

Un thriller o un film de acción ganan mucho cuando se perfilan bien los personajes. En Rescate hay un claro esfuerzo en este sentido: los padres y el secuestrado, los secuestradores, están llenos de humanidad, son creíbles. Los primeros sufren, lloran, gritan, rezan… Los segundos vacilan, amenazan… Howard, apoyado en el guión de Richard Price y Alexandre Ignon, juega con los contrastes de unos y otros, dibuja sus virtudes y defectos. De modo que ni los buenos ni los malos lo son del todo. Una de las mejores secuencias la ofrece el juego telefónico entre Tom -magnífico Mel Gibson- y el secuestrador, a la que sigue un disparo que ha podido matar al niño. Las imágenes que siguen en la terraza, conjunción de fotografía, música e interpretación, constituyen un genial dibujo fílmico de la desesperanza y el apoyo mutuo entre los esposos.

José María Aresté

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