Posesión

TÍTULO ORIGINAL Possession

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Director: Neil LaBute. Guión: Neil LaBute, Laura Jones y David Henry Hwang. Intérpretes: Gwyneth Paltrow, Aaron Eckhart, Jeremy Northam, Jennifer Ehle. 102 min. Adultos.

Un joven investigador norteamericano está en Londres con una beca para estudiar las obras de Randolph Henry Ash, célebre poeta victoriano que siempre dedicó sus obras a su esposa. A la vez, una altiva y brillante profesora inglesa investiga la vida y obra de Christabel LaMotte, una poetisa coetánea de Ash. Los destinos de ambos investigadores se cruzan cuando descubren unas apasionadas cartas de amor entre Ash y LaMotte.

Llega la cuarta de las cinco películas de Neil LaBute (Detroit, 1963), adaptación de una novela de la británica A.S. Byatt, premiada con el Booker Prize en 1990. LaBute dejó buen sabor de boca con Persiguiendo a Betty, una inteligente aunque violenta sátira sobre la adicción a los seriales televisivos. Posesión, una doble historia de amor en paralelo, se resiente de un casting disparatado para la pareja de investigadores (Aaron Eckhart, actor fetiche de LaBute, no pega ni con cola con Gwyneth Paltrow, que está muy por debajo de su nivel habitual). La narración es bastante pesadita y mal equilibrada, pues los personajes no tienen espacio para evolucionar y llegar al espectador. Quizás por eso, hay demasiados tópicos sobre la vida en el siglo XIX y en el XXI.

La puesta en escena es soberbia y se nota que Barry Levinson, productor del film, no ha reparado en gastos para que la australiana Luciana Arrighi se luzca en el diseño de producción, como ya lo hizo en Regreso a Howards End, Oscar en 1993. Muy a tono están la esmerada fotografía del recientemente fallecido Jean-Yves Escoffier y la música de Gabriel Yared, Oscar en 1997 por El paciente inglés. La montadora, Claire Simpson, ganó el Oscar por Platoon.

En fin, una pena, porque con un equipo tan sobresaliente y quitando tanta pirotecnia sensiblera y efectista (lesbianismo, adulterio, suicidio, aborto) hubiera quedado una historia sugestiva y sensible.

Alberto Fijo