Los tres entierros de Melquiades Estrada

TÍTULO ORIGINAL The Three Burials of Melquiades Estrada

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Director: Tommy Lee Jones. Guionista: Guillermo Arriaga. Intérpretes: Tommy Lee Jones, Barry Pepper, Julio Cedillo, Dwight Yoakam, January Jones. 121 min. Adultos. (XVD)

El actor Tommy Lee Jones debuta en la dirección -y se reserva un papel protagonista- con un guión de Guillermo Arriaga (“Amores perros”, “21 gramos”) que presenta esa estructura fragmentada, espacial y temporalmente, a la que tanto apego tiene, y que espolea el interés del espectador. El film arranca con el hallazgo del cadáver cosido a tiros de Melquiades Estrada, inmigrante ilegal mexicano que trabajaba con Pete Perkins en un rancho. La descripción de los escasos esfuerzos de las autoridades locales por esclarecer el caso se alternan con las pinceladas de la vida sin vida de Mike Norton, un patrullero de la frontera recién incorporado a su puesto. Cuando Pete resuelve por su cuenta el caso, asume una misión insólita con un punto macabro: obligar al asesino a llevar con él el cadáver de Melquiades, para que descanse en paz en suelo mexicano: un auténtico ‘viaje del héroe’, con oportunidad para la redención.

Sorprende el pulso narrativo del primerizo Jones, que cuenta con eficacia lo que pretende, arranca un buen trabajo al reparto e integra el paisaje en la historia de modo notable. Su talón de aquiles es el limitado horizonte vital de sus personajes, que no llega a abrirse en exceso. Resulta asumible que Mike sea un completo cafre, que aplica mano dura a los ilegales, y para el cual su esposa es un mero objeto decorativo. Pero Pete no llega a ser el pretendido personaje “bigger than life”, que hará lo que sea por cumplir la última voluntad de su amigo muerto: sus limitaciones son patentes, también en sus francachelas, revestidas de falsa camaradería masculina.

José María Aresté