John parpadea de forma extraña, se sacude, escupe, dice vulgaridades y pone los ojos en blanco. También salta involuntariamente, le da besos a las farolas que están “torcidas” y pega puños al aire… o a quien sea que tenga a su lado derecho. Sufre de síndrome de Tourette, un trastorno neurológico crónico que causa tics, comportamiento compulsivo y, en ocasiones, gritar obscenidades aleatorias.
Kirk Jones (La niñera mágica, Despertando a Ned) es el director y guionista que traslada a la pantalla la historia de John Davidson, quien recibió su diagnóstico cuando tenía 15 años, en una sociedad tan poco sensible a lo diferente y tan centrada en lo cortés como podría ser la Gran Bretaña de los ochenta.
El motor de Incontrolable son las conexiones…
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