El buen hijo

El buen hijo

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

The Good SonDirector: Joseph Ruben. Intérpretes: Elijah Wood, Macaulay Culkin, Wendy Crewson.

Macaulay Culkin, el encantador protagonista de Solo en casa, es en esta película un peligroso psicópata con instintos asesinos. Nada menos. Y es con este papel, tan distinto a los anteriores, como demuestra claramente que es un gran actor. Su duelo interpretativo con Elijah Wood -el otro gran niño prodigio de Hollywood- es lo más sugestivo de este duro pero interesante film de terror psicológico.

Henry (Macaulay Culkin) es un niño de 12 años muy inteligente y aparentemente cariñoso, pero oculta oscuros secretos. Su macabro sentido de la diversión saldrá a la luz cuando se instale en su casa su primo Mark (Elijah Wood) para pasar con su familia el invierno. Poco a poco, Mark descubre lo que los adultos no comprenden. Pero nadie le hace caso: todos sus temores los ven como traumas provocados por la reciente muerte de su madre.

El guión original del novelista británico Ian McEwan es verdaderamente macabro. Pero sus evidentes excesos -cargados de referencias psicoanalíticas- no rebasan nunca los límites clásicos del género de terror en que se enmarca. En este sentido, el film tiene perfiladas sus coordenadas morales -quedan claros el bien y el mal-, aunque no se cale mucho en las motivaciones de Henry. Y en cualquier caso, se destaca sobre todo la inquebrantable honestidad de Mark que acaba apropiándose de la condición de buen hijo a la que se refiere el título de la película.

Joseph Ruben lleva a cabo una realización eficaz, que consigue acelerar la intriga hasta el alucinante desenlace. Sus recursos fílmicos no son muy originales: responden en todo momento a las lecciones de suspense del maestro Hitchcock. Pero todos ellos están muy bien empleados. Incluso, consigue unas cuantas secuencias dramáticas de gran intensidad, magníficamente montadas.

En fin, una buena película para pasar un mal rato, en la misma línea que La mano que mece la cuna. Desde luego, hará las delicias de los aficionados al cine de intriga y terror, un género en el que desde hace años escasean los títulos interesantes. Aunque, por su violencia externa y su dureza interna, va destinada claramente a un público adulto.

Jerónimo José Martín

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares