Clan Ya-Ya

Guión: Callie Khouri. Intérpretes: Sandra Bullock, Ellen Burstyn, Ashley Judd, Fionnula Flanagan, Jacquelline McKenzie, Maggie Smith, Katy Selverstone, Shirley Knight, Kierten Warren, James Garner, Angus MacFadyen. Jóvenes-adultos. 116 min.

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El Clan Ya-Ya es una hermandad fundada en los años 30 por cuatro niñas de Louisiana a iniciativa de la decidida Vivi. 60 años después, Sidda (Sandra Bullock), hija de Vivi y prestigiosa autora teatral, declara en una entrevista: “Debo mi creatividad a mi madre; si hubiera tenido una infancia fácil no tendría nada de qué escribir”. Esta afirmación enfurece a la madre (Ellen Burstyn), que declara la guerra a su hija. Entonces, las otras ya-ya secuestran a Sidda y le revelan los secretos de la vida de Vivi -a cuyo difícil carácter la chica culpa de todos sus males-, para que ella no cometa sus mismos errores.

El guión adapta dos novelas de Rebecca Wells: El Clan Ya-Ya y Pequeños altares. La acción transcurre en tres décadas diferentes -los años 30, los 40 y la época actual-, de modo que hay tres series de actrices. Entre ellas destaca Ashley Judd, que da una lección magistral en su interpretación de la Vivi de los años 40. Y, junto a ella, las cuatro ancianas ya-ya, encarnadas por Ellen Burstyn, Maggie Smith, Fionnula Flanagan y Jacquelline MacKenzie. Pocas veces se puede ver a tal plantel de actrices veteranas disfrutando y haciendo disfrutar con unas actuaciones naturales y convincentes. La narración es algo complicada; se trata del primer trabajo de Callie Khouri tras la cámara, y la galardonada guionista -Oscar por Thelma y Louise– ha primado el sentimiento -su punto fuerte como escritora- sobre la precisión. Casi todas sus secuencias son emotivas, aunque no siempre narrativamente eficaces. Así que la película da la impresión de un hermoso barullo de sentimientos que subrayan el amor de una madre y una hija, el valor de la amistad y la lealtad, el amor incondicional de un marido hacia su esposa…

Destacan también las actuaciones de los varones y lo que representan sus personajes, especialmente Shep (James Garner), marido de Vivi-Ellen Burstyn. Parece un individuo anodino; pero resulta ser un hombre sereno y muy enamorado, que nunca discute porque sabe que a menudo el silencio es mejor que el discurso. Gracias a él ese hogar ha perdurado más de 40 años. Y, cuando es necesario -como al final de la historia-, también actúa con decisión.

Así que, a pesar de sus fallos y su torpe campaña publicitaria -que subraya el único pasaje grosero-, Clan Ya-Ya deja buen sabor de boca.