Bichunmoo

Director: Kim Young-jun. Guión: Kim Young-jun y Jung Yong-ki. Intérpretes: Shin Hyun-june, Kim Hee-sun, Jeong Jin-young, Jang Dong-jik, Choi Yoo-jung. 118 min. Jóvenes.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Hace un par de años, la popular película Tigre y Dragón, del cineasta taiwanés Ang Lee, descubrió al gran público occidental un tipo de cine dramático de artes marciales, enormemente popular en Extremo Oriente, pero todavía poco apreciado en Europa y Norteamérica. En la vanguardia del actual desembarco de films de este género se encuentra Bichunmoo, en su momento la película surcoreana más cara de la historia y un ejemplo paradigmático de ese espeso cóctel de dramas, peleas y un cierto lirismo mágico.

La acción de esta especie de Romeo y Julieta -inspirada en un popular cómic- transcurre en la China del siglo XIV, al final de la dinastía Yuan, cuando la estabilidad se vio convulsionada por las sangrientas luchas raciales entre los han, los mongoles y los koryo, antiguos coreanos. Esas guerras marcan trágicamente el amor entre Sullie, hija ilegítima de un general mongol, y Jinha, hijo de un pobre inmigrante koryo y depositario de una ancestral y mortífera técnica de artes marciales, el bichunmoo, que todos sus enemigos ansían conocer como sea.

El flash-back inicial resulta confuso, el desenlace se alarga demasiado y abundan los pasajes excesivamente melodramáticos. Sin embargo, el conjunto funciona bastante bien, y ofrece sugestivas recreaciones de época e impactantes combates de artes marciales, coreografiados con un ritmo trepidante y reforzados con originales efectos visuales.

Jerónimo José Martín

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares