Alex Rider: Operación Stormbreaker

Alex Rider: Operación Stormbreaker

TÍTULO ORIGINAL Alex Rider: Operation Stormbreaker

PRODUCCIÓN Reino Unido - 2006

DURACIÓN 93 min.

PÚBLICOTodos los públicos

ESTRENO29/06/2007

DIRECTORES

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Geoffrey Sax, director televisivo que debutó con la película de terror White Noise (Mas allá), afronta un segundo largometraje mucho más fresco y logrado que aquel. La historia se centra en Alex Rider, un adolescente inglés huérfano que vive con su tío, casi siempre ausente por motivos de trabajo, y con una joven norteamericana que le cuida. La vida laboral de su tío es una gran incógnita para Alex, pero el día que esa incógnita se resuelve, la vida del joven cambia radicalmente.

Esta película es una típica cinta de aventuras, muy clásica en su estructura narrativa y muy fiel a los patrones del género. Tiene grandes dosis de acción, y cómo no, de exhibición de artes marciales. Pero a pesar de lo convencional que parecen –y son– estos elementos, Stormbreaker tiene varios puntos de interés que la sitúan en un nivel de calidad muy aceptable.

En primer lugar, el guionista sabe introducir en las tramas elementos muy significativos para el adolescente actual, público preferente de esta película. El imparable avance de los ordenadores y recursos interactivos como instrumentos de trabajo escolar, los acosos en las aulas entre chavales, el síndrome del “padre ausente”… son algunos temas que aborda el film, siempre desde la perspectiva de un joven de catorce años.

Por otra parte, la acción está muy dosificada, sin excesos, y siempre al servicio del desarrollo argumental, al que no asfixia sino que da respiro. Además, un tono de humor inteligente atraviesa el film, reforzado con gags de corte tan clásico como eficaz, y que dan a la película el aire fresco y gratamente desenfadado que es su característica principal.

El reparto tiene altura. Hay actores excelentes que reducen su presencia a algunos planos, como Ewan MacGregor, Robbie Coltrane o la entrañable Sarah Bolger (En América), y que nos dejan con ganas de más.

Otros, como Alicia Silverstone, Andy Serkis (el memorable Golum) o Missi Pyle cumplen con precisión el estereotipo asignado, sin histrionismos gratuitos ni falsas pretensiones. Pero el gran duelo entre protagonista y antagonista es, sin duda, lo más interesante. El adolescente Alex Pettyfer, muy acertado, tiene enfrente a un divertido Mickey Rourke que, sin duda, arrancará las carcajadas de los espectadores más talluditos.

Desde el punto de vista educativo, la película nos habla de un chaval responsable, que sabe que su sitio está en el colegio a pesar de sus dotes para hacer de James Bond, muy sencillo en sus incipientes relaciones sentimentales, y con una gran añoranza de un “padre” que le cuide. Estupendo producto veraniego para familias.

Artículos relacionados
newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares