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Las últimas comedias familiares de Santiago Segura como director –Padre no hay más que uno (2019) y Padre no hay más que uno-2. La llegada de la suegra (2020)– se convirtieron en las películas españolas más taquilleras de sus respectivas temporadas, oxigenando así un género que tendía peligrosamente hacia lo sórdido, lo negro o lo decididamente zafio. Así que ha decidido repetir fórmula con una nueva comedia para todos los públicos, A todo tren. Destino Asturias, de nuevo escrita con su coguionista habitual, la también actriz Marta González de Vega.

Parten esta vez de un hilo argumental de unos guionistas franceses que uno de ellos, Benjamin Euvrard, ha convertido en película: Attention au départ, que se estrenará en Francia en agosto próximo.

Ahora, Santiago Segura encarna a Ricardo, un padre responsable, pero cuyo matrimonio parece sufrir una grave crisis. En parte para intentar solventarla, acepta llevar en tren a su revoltoso hijo y a otros cinco niños y niñas hasta Asturias, donde pasarán la Semana Blanca en un campamento juvenil. En principio, iba a ir con él la madre de uno de ellos, pero al final aparece en la estación el abuelo, Felipe (Leo Harlem), un tipo caótico y liante, por culpa del cual los dos pierden el tren, con los niños solos ya a bordo y con la billetera de Ricardo en su poder.

Mientras los chavales montan mil líos en el tren –perseguidos sin descanso por un revisor comeniños (Florentino Fernández)–, Ricardo y Felipe le intentan dar alcance como sea, arrastrando con ellos a un colgado adolescente (el famoso youtuber Diego García-Arroba “El Cejas”), que también va al campamento.

Las naturales y frescas interpretaciones de los niños arrancan risas y carcajadas al estilo de la saga Solo en casa y a costa de los numerosos famosos que realizan cameos. Algunos de ellos –especialmente los protagonizados por Jorge Sanz y Cristina Pedroche– ya incluyen lúcidas críticas a ciertas frivolidades y absurdas correcciones políticas impuestas por la individualista y hedonista sociedad actual. Burlas que se acentúan en la rocambolesca odisea paralela de Ricardo, Felipe y el colgado, cuyos encuentros con una pareja de hippies y con el borracho que borda David Guapo son especialmente hilarantes.

El filme culmina en punta, con unos inteligentes créditos pedagógico-morales, en los que se arreglan los daños de las gamberradas narradas, y se aclara a los niños su calificación ética. Todo ello, mientras Bebe y Carlos Jean cantan Tu tren, una pieza pegadiza y alentadora, compuesta por el propio Santiago Segura y que podría convertirse en la canción del verano.

Jerónimo José Martín
@Jerojose2002