El proyecto de un órgano permanente de gobierno, compuesto por mayoría de laicos, sigue adelante, pero el presidente de los obispos advierte que no entrará en funciones sin la aprobación de Roma.
En su primera “prueba de fuego”, el Papa se ha ganado la confianza de los jóvenes con un mensaje profundo, optimista y cuajado de referencias a los anteriores pontífices.
La última Asamblea toma resoluciones contrarias a la doctrina de la Iglesia: unas se aplicarán ya y para otras se reclama que se planteen en un proceso sinodal universal.
Entrevista con la periodista Dorothea Schmidt, participante hasta ahora en el Camino Sinodal alemán, que ha anunciado su renuncia junto con otras tres delegadas.