Berlín. El Camino Sinodal alemán busca transformarse en una estructura estable, la llamada “Conferencia Sinodal”. Cambia el nombre, pero mantiene su aspiración a ser un órgano permanente de codirección. Sin embargo, el Vaticano ha advertido que una “instancia de control” sobre los obispos no tiene cabida en el Derecho canónico.
El Camino Sinodal alemán intenta dar un salto cualitativo: pasar de un proceso temporal a una estructura permanente. En un primer momento se propuso denominarla “Consejo Sinodal”; pero el Vaticano advirtió en repetidas ocasiones que un órgano de esas características no está contemplado en el Derecho canónico y que, por tanto, cualquier decisión en ese sentido de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) sería inválida, …
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.