El ascenso de los BRICS anuncia un cambio decisivo en el orden internacional, en el que esos poderes emergentes desafiarán la hegemonía de Occidente, pero sin anularla del todo.
La geopolítica de Zbigniew Brzezinski, fallecido este año, puede dar pistas para tratar con Rusia, que bajo Putin vuelve a ser, de otra manera, motivo de inquietud para Occidente.
Desde la altura de sus 91 años, el ex secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, nos muestra en un nuevo libro sus ideas sobre el orden mundial de hoy.
La crisis de Ucrania es también una crisis de las relaciones EE.UU.-Rusia, en la que ambas partes consideran que la otra ha defraudado sus expectativas por motivos egoístas.
La crisis de Ucrania es también una crisis de las relaciones EEUU-Rusia, en la que ambas partes consideran que la otra ha defraudado sus expectativas por motivos egoístas.
Experto en relaciones internacionales, Kaplan defiende el realismo político y cree que es un error pensar que las divisiones geográficas han sido superadas en el mundo actual.
Hay que configurar espacios políticos e instituciones transnacionales, capaces de hacer frente a los riesgos sistémicos con que se enfrenta la humanidad.
El ex consejero de seguridad nacional norteamericano propone incorporar a Rusia y Turquía a Occidente para fortalecer este conjunto geopolítico y dar mayor estabilidad a Asia.
Zbigniew Brzezinski, ex consejero de seguridad nacional norteamericano, hace una propuesta ambiciosa: incorporar progresivamente a Rusia y Turquía a Occidente.
El poderío económico, la fuerza militar, la demografía, el territorio, han sido factores decisivos para convertirse en una potencia en las relaciones internacionales. Pero en el siglo XXI hay nuevos factores que determinan la capacidad de influir en el mundo.
Frente al modelo basado en las organizaciones internacionales y el multilateralismo, Friedman cree que EE.UU. debe combinar la defensa de sus valores e intereses en su política exterior.
Es posible poner fin a un largo conflicto internacional cuando los adversarios encuentran puntos comunes de entendimiento, afirma Charles Kupchan en un reciente estudio de historia comparada.
La OTAN ha aprobado en Lisboa su nuevo concepto estratégico, en el que no se señala a ningún país como enemigo, pero sí se identifican las amenazas y retos que tiene que afrontar la Alianza.
Samuel Huntington predijo que la mayor fuente de conflictos internacionales en el siglo XXI sería el choque de civilizaciones. Dominique Moïsi, reconocido analista francés en el campo de las relaciones internacionales, prefiere hablar de un choque de emociones, identificadas como la esperanza, la humillación y el miedo.