Lejos de reinar en paz tras el fin de las ideologías, hoy la democracia liberal está amenazada por el yihadismo y las corrientes populistas, advierte el analista francés Nicolas Baverez.
En su libro recién publicado “Why Liberalism Failed”, Patrick Deneen aboga por buscar estilos de vida que superen el ideal moderno de la libertad sin vínculos.
Un análisis de los muy diversos movimientos populistas que busca sus características esenciales y atribuye su auge a los problemas causados por la globalización.
Ya pasó la época del optimismo ingenuo con respecto al impacto de las redes sociales en la política. Nos alejan de la opinión ajena, además de propiciar ecosistemas hostiles hacia “el que está fuera” de nuestro grupo.
El cambio de tono del mandatario ha sorprendido. O bien la “crisis existencial” del año pasado no era tan profunda, o la confianza de ahora resulta exagerada.
Ensayo de filosofía política con una tesis polémica: sustituir las urnas por el sorteo, para solventar los excesos del actual sistema de partidos y recuperar la democracia.
Snyder extrae diversas lecciones de la historia y de los líderes políticos del siglo XX para advertir de los riesgos que conllevan las tendencias políticas contemporáneas.
Las nuevas formaciones políticas surgidas al margen del sistema han mostrado que los partidos políticos tradicionales no tienen el voto cautivo; pero tampoco lo tienen ellas en estos tiempos de militancia discontinua y cambiante.
¿Qué hay detrás del voto de protesta en EE.UU. y Europa? Ahora que la crisis económica va quedando atrás, ganan importancia las explicaciones centradas en los factores culturales e identitarios.
Para el politólogo italiano Giovanni Sartori, fallecido a los 92 años, la igualdad presupone la libertad: no hay democracia si no hay una libertad igual; es decir, la misma libertad para todos.
El auge del populismo aparece ligado a la quiebra de la confianza en los partidos tradicionales y en las élites culturales. Analizamos este fenómeno en varios artículos.
El choque de visiones entre Iglesias y Errejón sugiere que no es fácil aspirar a monopolizar la voluntad popular y, a la vez, casarla con los objetivos del partido.